De ti dejaste a lado mio no solo el existir,
tambien dejaste en mi vivir lo que parecía llegar tardío
todo lo que hasta hoy día me provoca sonreir;
siendo toda tu mi guia, lo que me quita el frio...
lo que a diario me motiva a pensar de nuevo en ti
tengo tanta suerte de haberte encontrado
de haberte sentido, no solo en mis sueños
suerte de quererte, de mil veces amado,
de alcanzar en tus manos los mas dulces anhelos...
cuando el tiempo acabe, a tus brazos iría,
no solo buscando mi último consuelo
buscaría la suerte que nadie tendría
de mirar tus rostro, de sentir el cielo...
De tener la suerte de tenerte vida.
martes, 30 de diciembre de 2008
pensando en ti
Pensando en ti me lleno, como un dulce vicio
lleno de ti no pienso, ¿a quien rayos le importa?
cuando siento tu mirada, reflejado en tus ojos,
sentir tus manos... sentir que me miras
Quiero pensar de ti, de nuevo en ti,
vivir el sueño, vivir para ti, despertar para ti
lleno de ti no pienso, ¿a quien rayos le importa?
cuando siento tu mirada, reflejado en tus ojos,
sentir tus manos... sentir que me miras
Quiero pensar de ti, de nuevo en ti,
vivir el sueño, vivir para ti, despertar para ti
lunes, 23 de junio de 2008
¿que es?
¿Qué es eso que siento?, no te deja libre,
pasa de largo ignorándome pero obligándome a voltear;
deja tu aroma y el recuerdo de tu mirada en silencio
pasa de largo ignorándome pero obligándome a voltear;
deja tu aroma y el recuerdo de tu mirada en silencio
lunes, 11 de febrero de 2008
A tu recuerdo
Desde el dia aquel
nunca mas volvio,
tu quizá no te acuerdes de mi, pero hoy en mi mente estas.
nunca mas volvio,
tu quizá no te acuerdes de mi, pero hoy en mi mente estas.
viernes, 8 de febrero de 2008
A unas páginas, la reflexión o lo que es lo mismo: ¿porque?
“Podrás volver a recuperar la ilusión cuando seas capaz de liquidar por completo las tinieblas del pasado.”
El relato de una ruptura emocional no se hace sin injusticia. No es para que la lea nadie conocido. No lo va a entender. Tampoco para la persona con la que se rompe, no es una carta. Ni siquiera para releerla después de haberlo escrito. Terminar una relación que ha ocupado una parte importante en tu vida es cortarte un pedazo de cuerpo. Esa evocación no tiene nada de poético. Es completamente real. En apariencia el cuerpo sigue íntegro pero su áurea está deshecha,
Tuvo que llegar un día para no continuar. Todos los finales están pre-escritos y no hay ningun final como hipótesis que prescriba del todo. Es el coco, es una de las concreciones de lo adverso que nos persigue. No podemos escondernos de ello.
Tras la ruptura se movieron muchas cosas que el simple hecho de variar la frecuencia, intensidad y sentimentalidad de nuestras citas. Se movió el mismo hecho de creer en el otro e incluso de experimentar la necesidad de explicarle razones.
Pero yo no iba a olvidarla ni ese iba a ser mi objetivo. Ella me dejaría lleno de anécdotas y de momentos que difícilmente igualaría con otros momentos de intimidad con otras personas. Ya no estaba dispuesto a seguir sufriendo por ella. Esa es la función de la ruptura: desconectarte del laberinto que te genera ansiedad, antagonismos insolubles y discurso estéril.
El temor a perder a alguien querido en primera línea de protagonismo sentimental termina por convertirse en una gestión del contacto, en una ciencia de la distanciación. Eso funciona sometiéndote a dosis menores a aquellos por quienes pusiste tu corazón en una balanza y antes de desangrarte del todo lo recuperaste para reempalmarlo de nuevo y dejar que siguiera latiendo para otros poemas.
La ruptura, que en un su primera mención tiene sabor a hiel, pasa a ser un recurso indispensable para continuar disponiendo de un equilibrio fundamental para vivir.
El relato de una ruptura emocional no se hace sin injusticia. No es para que la lea nadie conocido. No lo va a entender. Tampoco para la persona con la que se rompe, no es una carta. Ni siquiera para releerla después de haberlo escrito. Terminar una relación que ha ocupado una parte importante en tu vida es cortarte un pedazo de cuerpo. Esa evocación no tiene nada de poético. Es completamente real. En apariencia el cuerpo sigue íntegro pero su áurea está deshecha,
Tuvo que llegar un día para no continuar. Todos los finales están pre-escritos y no hay ningun final como hipótesis que prescriba del todo. Es el coco, es una de las concreciones de lo adverso que nos persigue. No podemos escondernos de ello.
Tras la ruptura se movieron muchas cosas que el simple hecho de variar la frecuencia, intensidad y sentimentalidad de nuestras citas. Se movió el mismo hecho de creer en el otro e incluso de experimentar la necesidad de explicarle razones.
Pero yo no iba a olvidarla ni ese iba a ser mi objetivo. Ella me dejaría lleno de anécdotas y de momentos que difícilmente igualaría con otros momentos de intimidad con otras personas. Ya no estaba dispuesto a seguir sufriendo por ella. Esa es la función de la ruptura: desconectarte del laberinto que te genera ansiedad, antagonismos insolubles y discurso estéril.
El temor a perder a alguien querido en primera línea de protagonismo sentimental termina por convertirse en una gestión del contacto, en una ciencia de la distanciación. Eso funciona sometiéndote a dosis menores a aquellos por quienes pusiste tu corazón en una balanza y antes de desangrarte del todo lo recuperaste para reempalmarlo de nuevo y dejar que siguiera latiendo para otros poemas.
La ruptura, que en un su primera mención tiene sabor a hiel, pasa a ser un recurso indispensable para continuar disponiendo de un equilibrio fundamental para vivir.
jueves, 7 de febrero de 2008
Recuerdo...
caminar a tu lado
acariciar tu rostro
recorrer todo tu cuerpo, todo
olvidar nuestras peleas para decirte cuanto me gustabas
lo sexy que te veías con solo la blusa roja
imaginar a tu lado las historias mas locas
navegar entre tu torso para hundirme en tu boca
acercarme a ti cuando necesitaba sentir tu cariño
recordar la noche anterior
esperarte en el parque de siempre
aquella noche en la que me atreví a besar tus labios
las mañanas de ejercicio entre los dos
meditar entre tus brazos
entenderte en las tardes cuando el día fue malo
no saber que tan tarde se nos hizo para regresar a casa
tenerte desnuda entre mis brazos
el mezcal de cajeta
nacer de nuevo tras morir en tu pecho
olvidar mis malos días solo, para terminar en buenas noches a tu lado
soñar despierto, mientras me observaba en tus ojos
admirar tu cuerpo como sabes que me encantaba verte
buscar tu manos cuando me sentía triste
empezar el día pensando en ti
saber que me amabas
contar los minutos para verte
una travesura cuando regresaste de Morelia
amanecer despidiéndome con un sabor a almibar
necesitarte cuando no te veía en las tardes
tener el privilegio de nacer contigo segundos después de morir en ti
aprender de ti cada tarde de conversación
fabricar sueños contigo a mi lado
abrir la puerta trasera, esa que daba al patio
leer tu mirada cuando te sobraba cariño
tu blusa roja, la holgada
aquella noche de sabado, cuando ambos no llegamos a la casa
mirarte sonrojada, en cada despues y en cada durante
empezar a caminar hacia ningún lado
hablarte a media noche
ignorar al mundo contigo
cada noche y cada mañana en Oaxaca
inventar pretextos para pedirte compañia
sentir tu corazón cuando me recostaba en tu pecho
terminar cada suspiro apasionado con otro mas pequeño
enojarme cuando alguien observaba justo ahí, donde morí
pasear por los mismos lugares como si fuera la primera vez
el lugar donde cada sabado aprendiamos algo nuevo
reir como niño con tus ocurrencias
oirte por las noches diciendo "buenas noches" en el auricular
desearte buenos días
el primer día
besar tus manos para decirte que te extrañé
observarte mientras el agua caliente caía por tu cuerpo
omitir los malos recuerdos cuando quería verte feliz a mi lado
la primera visita
verte dormir
incluirte en mis conversaciones, en mis sueños, en mis emociones
dormir pensando en tu sonrisa
aquella tarde que te ví por primera vez
repetirte mil veces quien eras para mi
todas las cartas que devolví
extrañarte... simplemente extrañarte
acariciar tu rostro
recorrer todo tu cuerpo, todo
olvidar nuestras peleas para decirte cuanto me gustabas
lo sexy que te veías con solo la blusa roja
imaginar a tu lado las historias mas locas
navegar entre tu torso para hundirme en tu boca
acercarme a ti cuando necesitaba sentir tu cariño
recordar la noche anterior
esperarte en el parque de siempre
aquella noche en la que me atreví a besar tus labios
las mañanas de ejercicio entre los dos
meditar entre tus brazos
entenderte en las tardes cuando el día fue malo
no saber que tan tarde se nos hizo para regresar a casa
tenerte desnuda entre mis brazos
el mezcal de cajeta
nacer de nuevo tras morir en tu pecho
olvidar mis malos días solo, para terminar en buenas noches a tu lado
soñar despierto, mientras me observaba en tus ojos
admirar tu cuerpo como sabes que me encantaba verte
buscar tu manos cuando me sentía triste
empezar el día pensando en ti
saber que me amabas
contar los minutos para verte
una travesura cuando regresaste de Morelia
amanecer despidiéndome con un sabor a almibar
necesitarte cuando no te veía en las tardes
tener el privilegio de nacer contigo segundos después de morir en ti
aprender de ti cada tarde de conversación
fabricar sueños contigo a mi lado
abrir la puerta trasera, esa que daba al patio
leer tu mirada cuando te sobraba cariño
tu blusa roja, la holgada
aquella noche de sabado, cuando ambos no llegamos a la casa
mirarte sonrojada, en cada despues y en cada durante
empezar a caminar hacia ningún lado
hablarte a media noche
ignorar al mundo contigo
cada noche y cada mañana en Oaxaca
inventar pretextos para pedirte compañia
sentir tu corazón cuando me recostaba en tu pecho
terminar cada suspiro apasionado con otro mas pequeño
enojarme cuando alguien observaba justo ahí, donde morí
pasear por los mismos lugares como si fuera la primera vez
el lugar donde cada sabado aprendiamos algo nuevo
reir como niño con tus ocurrencias
oirte por las noches diciendo "buenas noches" en el auricular
desearte buenos días
el primer día
besar tus manos para decirte que te extrañé
observarte mientras el agua caliente caía por tu cuerpo
omitir los malos recuerdos cuando quería verte feliz a mi lado
la primera visita
verte dormir
incluirte en mis conversaciones, en mis sueños, en mis emociones
dormir pensando en tu sonrisa
aquella tarde que te ví por primera vez
repetirte mil veces quien eras para mi
todas las cartas que devolví
extrañarte... simplemente extrañarte
martes, 29 de enero de 2008
Lady in red... Just in red
"Casi al finalizar la tarde decidimos ir de compras, algunos recuerdos, algo típico de la región, no podía faltar la crema de mezcal, las figuras de barro negro entre otras cosas. Así seguimos por dos cuadras mas y tras llenar las bolsas que llevaríamos con los recuerdos decidimos regresar al hotel.
Un tanto cansados optamos por arreglar las cosas y un tanto de maletas para no despertar con prisas, entre las cosas que se habían comprado una crema de mezcal con cajeta era el antojo de ambos, quizá por la tentación de lo dulce y lo fuerte del mezcal, 'a mi los licores dulces me embriagan muy rápido' decía mientras ella reiteraba sus ganas por destaparlo y disfrutar de un trago tan persuasivamente que después de un sorbo siguió la exclamación obligada: ¡Muy rico!
Un poco agotado después de caminar por el centro de la ciudad, me recosté mientras encendía la televisión, escuché como cerrabas la puerta del baño mientras cambiaba los canales buscando algo interesante que ver... cuando levanté la mirada me di cuenta de que lo interesante no se encontraba en la televisión, sino frente a la puerta del baño...
Una figura angelical, semidesnuda, con ropa interior verdaderamente sugerente se encontraba frente a mi, hermosa tez blanca, largas piernas, hermoso busto, toda tu, con una sonrisa que además de traviesa y dulce tenía una pizca de inocencia... simplemente hermosa.
Te acercaste frente a mi despacio, mientras me observabas asombrado recostado en la cama, yo te veía acercarte a mi cada ves con mayor deseo, después de un profundo beso terminamos recostados abrazados y acariciándonos, mis manos sentían la suavidad de tu piel, lo grande de tu busto y la impaciencia por quitar lo que restaba de tu ropa interior, tras acariciar tus lindas piernas llegué a tu entrepierna y mientras te continuaba besando poco a poco te despojé te lo ultimo que a mis manos estorbaba para sentirte mia de nuevo, como tantas veces y de una manera particulamente exitante; de repente... algo se te ocurrió y te levantaste de la cama, fuiste directo a una de tus maletas y sacaste esa holgada y corta blusa roja, después te dirigiste hacia donde se encontraban las bolsas con las compras de la tarde, tomaste esa botella de licor de cajeta y volviste a mi lado, subiste a mi torso y te enfundaste en esa blusa, solo en esa prenda que además de ser suave al tacto era lo mas erótico que en mi vida había visto en una escena de pasión entre los dos.
Comenzamos a besarnos de nueva cuenta, me diste a beber de la botella y tras unos sorbos tu también bebías, acariciaste mis piernas con el escote de esa blusa, dirigiste tu boca justo donde sabías que enloquecía al sentirla, tocaba tus cabellos y acariciaba tu cabeza mientras te quitaba la botella de la mano para seguir bebiendo, todo lo que observaba era además de mágico, enloquecedor, embriagador, exitante, te tomé de los hombros, te recosté y me dejé llevar por el encanto de tu aroma, besé cada centimetro de tu cuello, mis manos se perdían entre tu pecho y esa suave blusa roja, besé tu vientre y aún mas allá, sintiendo lo terso de tus piernas en mi torso, no podía mas, ¡tenías que ser mía de nuevo! pero tu tenías otro plan para seguir con la deliciosa y embriagante tortura, bebimos un poco mas de esa bendita botella y sobre mi te volteaste para continuar con la locura del juego, hice la parte que mi deseo pedía que hiciera y tras unos minutos te volví a tomar, pero esta ves para hacer que me sientieras dentro, y entre el calor de tu cuerpo, los movimientos de tus caderas, la tela de la blusa y lo humedo de nuestra intimidad los dos nos perdíamos entre tanta pasión, lo rojo de tu blusa sobre tu espalda llamaba toda mi atención, no tanto como ver tu rostro inundado de rubor, encendido con lo agitado de tu aliento y lo encantandor de tus ojos entreabiertos, no quise despojarte de esa blusa, la cual perdió poco a poco mi atención para dirigirla ahora a tus caderas y tu espalda, a todo tu cuerpo frente a mi.
Te sentía tan cerca de mi en ese momento que me hubiera gustado fundirme aún mas en tu cuerpo, como si fueramos uno solo, atrapado entre tus piernas mi delirio no me dejaba ver mas allá de tus ojos, el abrazo en el que nos encontrábamos parecía llegar al limite de nuestras fuerzas sin hacernos daño, tu rostro parecia tan iluminado como el sol de medio día entre el cual habíamos pasado la tarde y parecía resplandecer en toda la habitación a obscuras, antes de llegar al límite de la explosión me pediste regresar al principio, a hacerme enloquecer con tus labios sin besarme, solo podía verte de nuevo frente a mi, dejarme morir por unos segundos, estallando en el obscuro de un parpadeo y en lo maravilloso de tu cuerpo... tras regresar a la vida después de ese maravilloso instante en la gloria, te observé, como al inicio, con esa sonrisa traviesa, dulce e inocente... ruborizada, radiante y con nada encima mas que esa suave, corta y holgada blusa roja..."
Un tanto cansados optamos por arreglar las cosas y un tanto de maletas para no despertar con prisas, entre las cosas que se habían comprado una crema de mezcal con cajeta era el antojo de ambos, quizá por la tentación de lo dulce y lo fuerte del mezcal, 'a mi los licores dulces me embriagan muy rápido' decía mientras ella reiteraba sus ganas por destaparlo y disfrutar de un trago tan persuasivamente que después de un sorbo siguió la exclamación obligada: ¡Muy rico!
Un poco agotado después de caminar por el centro de la ciudad, me recosté mientras encendía la televisión, escuché como cerrabas la puerta del baño mientras cambiaba los canales buscando algo interesante que ver... cuando levanté la mirada me di cuenta de que lo interesante no se encontraba en la televisión, sino frente a la puerta del baño...
Una figura angelical, semidesnuda, con ropa interior verdaderamente sugerente se encontraba frente a mi, hermosa tez blanca, largas piernas, hermoso busto, toda tu, con una sonrisa que además de traviesa y dulce tenía una pizca de inocencia... simplemente hermosa.
Te acercaste frente a mi despacio, mientras me observabas asombrado recostado en la cama, yo te veía acercarte a mi cada ves con mayor deseo, después de un profundo beso terminamos recostados abrazados y acariciándonos, mis manos sentían la suavidad de tu piel, lo grande de tu busto y la impaciencia por quitar lo que restaba de tu ropa interior, tras acariciar tus lindas piernas llegué a tu entrepierna y mientras te continuaba besando poco a poco te despojé te lo ultimo que a mis manos estorbaba para sentirte mia de nuevo, como tantas veces y de una manera particulamente exitante; de repente... algo se te ocurrió y te levantaste de la cama, fuiste directo a una de tus maletas y sacaste esa holgada y corta blusa roja, después te dirigiste hacia donde se encontraban las bolsas con las compras de la tarde, tomaste esa botella de licor de cajeta y volviste a mi lado, subiste a mi torso y te enfundaste en esa blusa, solo en esa prenda que además de ser suave al tacto era lo mas erótico que en mi vida había visto en una escena de pasión entre los dos.
Comenzamos a besarnos de nueva cuenta, me diste a beber de la botella y tras unos sorbos tu también bebías, acariciaste mis piernas con el escote de esa blusa, dirigiste tu boca justo donde sabías que enloquecía al sentirla, tocaba tus cabellos y acariciaba tu cabeza mientras te quitaba la botella de la mano para seguir bebiendo, todo lo que observaba era además de mágico, enloquecedor, embriagador, exitante, te tomé de los hombros, te recosté y me dejé llevar por el encanto de tu aroma, besé cada centimetro de tu cuello, mis manos se perdían entre tu pecho y esa suave blusa roja, besé tu vientre y aún mas allá, sintiendo lo terso de tus piernas en mi torso, no podía mas, ¡tenías que ser mía de nuevo! pero tu tenías otro plan para seguir con la deliciosa y embriagante tortura, bebimos un poco mas de esa bendita botella y sobre mi te volteaste para continuar con la locura del juego, hice la parte que mi deseo pedía que hiciera y tras unos minutos te volví a tomar, pero esta ves para hacer que me sientieras dentro, y entre el calor de tu cuerpo, los movimientos de tus caderas, la tela de la blusa y lo humedo de nuestra intimidad los dos nos perdíamos entre tanta pasión, lo rojo de tu blusa sobre tu espalda llamaba toda mi atención, no tanto como ver tu rostro inundado de rubor, encendido con lo agitado de tu aliento y lo encantandor de tus ojos entreabiertos, no quise despojarte de esa blusa, la cual perdió poco a poco mi atención para dirigirla ahora a tus caderas y tu espalda, a todo tu cuerpo frente a mi.
Te sentía tan cerca de mi en ese momento que me hubiera gustado fundirme aún mas en tu cuerpo, como si fueramos uno solo, atrapado entre tus piernas mi delirio no me dejaba ver mas allá de tus ojos, el abrazo en el que nos encontrábamos parecía llegar al limite de nuestras fuerzas sin hacernos daño, tu rostro parecia tan iluminado como el sol de medio día entre el cual habíamos pasado la tarde y parecía resplandecer en toda la habitación a obscuras, antes de llegar al límite de la explosión me pediste regresar al principio, a hacerme enloquecer con tus labios sin besarme, solo podía verte de nuevo frente a mi, dejarme morir por unos segundos, estallando en el obscuro de un parpadeo y en lo maravilloso de tu cuerpo... tras regresar a la vida después de ese maravilloso instante en la gloria, te observé, como al inicio, con esa sonrisa traviesa, dulce e inocente... ruborizada, radiante y con nada encima mas que esa suave, corta y holgada blusa roja..."
lunes, 28 de enero de 2008
Mi prólogo
"¿porque no?"
Fue la primera frase que me respondieron al cuestionar el porque de un blog, después de 3 cervezas, 2 cigarros y una desvelada, entre música ochentera, Roberto Carlos y Jose Alfredo Jimenez como testigos.
¿que escribir?, lo que se me de la gana (¡bendito Internet!) te lean o no te lean es reconfortante encontrar un espacio para cansar los dedos cuando se inquitan tras ser incitados por el ocio, los recuerdos, la imaginación o un trio de victorias... y es que cuando la mente se expande los dedos se inquietan.
No importa si es leido o no, queda en segundo término cuando te das cuenta de que puedes hacerlo, tonto derecho de hacer lo que de puberto se hacía en una libreta SCRIBE color amarillo, con espiral de plástico, evolucionada en cualquier hoja de papel, apoyado por un bolígrafo BIC (que si sabía fallar cuando lo dejabas al sol), pero con las ventajas de no mancharte los dedos cuando eres zurdo y sin corrector, de ese que chorreaba todos tus útiles cuando los duendes que habítan tu mochila lo destapaban sin que te dieras cuenta.
¿Inspiración? Naaa... tal vez si una dedicación no de todo el blog, quizá si del prólogo.
Mi experiencia contigo me hizo decirte en cierta ocasión que escribiría algo relacionado a todas esas vivencias, aclaro que algo no significa mucho, así que espero cumplir:
"Lo que mas recuerdo de ti es la turbulencia que existía entre nosotros en los últimos días de tener calificativos similares para cada uno, así como tu manera de mirar cuando estos concluían, táchame de cursi, pero esto último es lo que mas recuerdo.
Se que todo pasa por algo y que no existe nada en el universo que no suceda así y que esto así como nos llevó por caminos diferentes está haciendo que dentro de estos caminos encontremos a quien es para cada uno, que nos llenemos de experiencias y que si alguna ves los caminos convergen sea para decirnos "¡suerte!".
... Y ahora a ti... A ti no quiero escribirte nada, todo te lo diré mientras camino contigo de la mano, mientras te lo susurro al oído y te lo repito al amanecer...
Fue la primera frase que me respondieron al cuestionar el porque de un blog, después de 3 cervezas, 2 cigarros y una desvelada, entre música ochentera, Roberto Carlos y Jose Alfredo Jimenez como testigos.
¿que escribir?, lo que se me de la gana (¡bendito Internet!) te lean o no te lean es reconfortante encontrar un espacio para cansar los dedos cuando se inquitan tras ser incitados por el ocio, los recuerdos, la imaginación o un trio de victorias... y es que cuando la mente se expande los dedos se inquietan.
No importa si es leido o no, queda en segundo término cuando te das cuenta de que puedes hacerlo, tonto derecho de hacer lo que de puberto se hacía en una libreta SCRIBE color amarillo, con espiral de plástico, evolucionada en cualquier hoja de papel, apoyado por un bolígrafo BIC (que si sabía fallar cuando lo dejabas al sol), pero con las ventajas de no mancharte los dedos cuando eres zurdo y sin corrector, de ese que chorreaba todos tus útiles cuando los duendes que habítan tu mochila lo destapaban sin que te dieras cuenta.
¿Inspiración? Naaa... tal vez si una dedicación no de todo el blog, quizá si del prólogo.
Mi experiencia contigo me hizo decirte en cierta ocasión que escribiría algo relacionado a todas esas vivencias, aclaro que algo no significa mucho, así que espero cumplir:
"Lo que mas recuerdo de ti es la turbulencia que existía entre nosotros en los últimos días de tener calificativos similares para cada uno, así como tu manera de mirar cuando estos concluían, táchame de cursi, pero esto último es lo que mas recuerdo.
Se que todo pasa por algo y que no existe nada en el universo que no suceda así y que esto así como nos llevó por caminos diferentes está haciendo que dentro de estos caminos encontremos a quien es para cada uno, que nos llenemos de experiencias y que si alguna ves los caminos convergen sea para decirnos "¡suerte!".
... Y ahora a ti... A ti no quiero escribirte nada, todo te lo diré mientras camino contigo de la mano, mientras te lo susurro al oído y te lo repito al amanecer...
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