Recuerdo el último fin de semana que salí con los amigos de siempre, dos personas que conozco desde que asisitía al bachillerato y que para mi fortuna son de esos incondicionales que se cuentan con los dedos de la mano de un secuestrado (chiste negro).
Como siempre, la escala fué breve, un par de cervezas en un bar, plática, ¿como te ha ido?, ¿que cuenta la chamba?, ¿que tal la novia?, cambiamos de bar, otro par de cervezas, el chiste, la anécdota de la anterior noche en la que habíamos salido, tercer escala al último bar, dos whiskys para uno, dos mojitos para otro y un par de tequilas dobles para mi, las risas, el box de la noche y el plan para la próxima.
Al otro día, la llamada obligada para saber que tal estuvo la cruda... ¡nada!, en realidad nadie terminó mal, en si apenas estábamos comenzando pero por cuestiones relacionadas con Morfeo y la carga de cansancio de una semana pesada, la noche termino a las 2 de la mañana... Cosa curiosa, hace 10 años a esa hora comenzaba o se ponía mejor.
Recordé entonces las primeras veces que salí con estos amigos, los bares eran otros, la zona era otra así como la música la cual era mas alegre (Dios, llévate a Camila y todos esos grupos que lloran cada que cantan) y claro, los temas eran otros: ¿que onda con tus jefes?, ¿en serio crees que esté embarazada?, ¡ya la regaste!, ¿porqué te vas a cambiar de carrera?, ¿a cual bar?, ¿cuanto traen para ver si alcanza?, ¿se van a ir caminando o en combi? para ir a la base a esperar a que den las 5 de la mañana ¡y que empiecen a salir!, como olvidar también que no dejaba de ver el lado derecho de la carta para ver si me alcanzaría.
- ¿Te acuerdas que hace 10 años a esta hora estábamos comiendo pancita para no llegar con aliento a corona? - le digo por el celular a uno de ellos que fue quien se llevó al otro a su casa y me contaba que todo había salido bien, -Seee... pero no digas 10 años porque ¡suena muy feo! - Me respondió, -mejor déjalo en "hace tiempo"-
Es padre tener alguien con quien puedes incluso recordar las salidas de hace 10 años siendo los mismos personajes, a una década vamos por los 20 (¡JA!)
Ya me siento adulto.
martes, 15 de diciembre de 2009
viernes, 6 de noviembre de 2009
Un espacio para pensar
Una de las avenidas cercanas al edificio donde trabajo está cerrada, lo cual convierte un caos el tránsito por las zonas cercanas, razón de más para caminar, "disfrutando" del ruido de los claxons autos, de las mentadas de madre de los automovilistas desesperados por no lograr pasar a tiempo entre las calles correspondientes y el propio ruido de las eternas obras en esta ciudad.
A decir verdad, me ha dado por caminar, pensando en todo aquello que pasó durante el día el cual en ocasiones se torna interesante, en algunas otras aburridas, monótonas... ¡Diablos!, recordé una viñeta de Montt que hace referencia al suicidio tras un escritorio durante años... en fin, mil y un madres que pueden caber y revolotear en la mente de una persona común, incluso pensé por un momento en la cantidad de canciones que puedo llegar a escuchar durante el día y cuantos días me tomaría escuchar toda mi biblioteca sin repetir una sola canción...
Algo que me ha tenido cavilando estos últimos días es el tema de las personas a las que consideraba mis amigos, aquellos que conozco desde la época de estudihambre y que por diferentes razones he seguido frecuentando, todavía hasta hace unas semanas creí que de verdad lo eran, sin embargo, las relaciones humanas son tan dificiles que lo mismo que puede hacerte amigo de alguien puede poner en duda ese vínculo, todavía mas aún si existen intereses diferentes, se entiende, cada quien tiene los propios.
Es realmente extraño, la sensación aquella de tener amigos de repente se trunca cuando existe algo que te hace darte cuenta de que en realidad esas personas no dejaban de ser unos conocidos mas, es similar a una decepción amorosa, todo lo que giraba en torno a esa afinidad se ve poéticamente rota hasta tomar la pose de "no importa, ¡cada quien!" aunque sepamos que la decepción tuvo lugar, estúpido hasta cierto punto...
Definitivamente es dificil entender esas cuestiones... En fin, ¡cosas que pasan!.
A veces me pregunto si aquellos que conozco "virtualmente" podrían ser mis amigos todavía mas de lo que yo los considero, aquellas personas a las cuales por alguna razón conocí y sigo "frecuentando" (por lo menos tenemos la afinidad de estas cosas).
Bueno, definitivamente queda como propósito de este 2010 en puerta: haré mas amistades, conoceré mas gente y cuidaré aún mas la relación con aquellos de quienes ya tengo la fortuna de tener como amigos todavía.
A decir verdad, me ha dado por caminar, pensando en todo aquello que pasó durante el día el cual en ocasiones se torna interesante, en algunas otras aburridas, monótonas... ¡Diablos!, recordé una viñeta de Montt que hace referencia al suicidio tras un escritorio durante años... en fin, mil y un madres que pueden caber y revolotear en la mente de una persona común, incluso pensé por un momento en la cantidad de canciones que puedo llegar a escuchar durante el día y cuantos días me tomaría escuchar toda mi biblioteca sin repetir una sola canción...
Algo que me ha tenido cavilando estos últimos días es el tema de las personas a las que consideraba mis amigos, aquellos que conozco desde la época de estudihambre y que por diferentes razones he seguido frecuentando, todavía hasta hace unas semanas creí que de verdad lo eran, sin embargo, las relaciones humanas son tan dificiles que lo mismo que puede hacerte amigo de alguien puede poner en duda ese vínculo, todavía mas aún si existen intereses diferentes, se entiende, cada quien tiene los propios.
Es realmente extraño, la sensación aquella de tener amigos de repente se trunca cuando existe algo que te hace darte cuenta de que en realidad esas personas no dejaban de ser unos conocidos mas, es similar a una decepción amorosa, todo lo que giraba en torno a esa afinidad se ve poéticamente rota hasta tomar la pose de "no importa, ¡cada quien!" aunque sepamos que la decepción tuvo lugar, estúpido hasta cierto punto...
Definitivamente es dificil entender esas cuestiones... En fin, ¡cosas que pasan!.
A veces me pregunto si aquellos que conozco "virtualmente" podrían ser mis amigos todavía mas de lo que yo los considero, aquellas personas a las cuales por alguna razón conocí y sigo "frecuentando" (por lo menos tenemos la afinidad de estas cosas).
Bueno, definitivamente queda como propósito de este 2010 en puerta: haré mas amistades, conoceré mas gente y cuidaré aún mas la relación con aquellos de quienes ya tengo la fortuna de tener como amigos todavía.
miércoles, 29 de julio de 2009
Pasando la calle
Durante la tarde de ayer, en el MSN...
Amigo dice: que onda wey
Bueno, la intención es lo que cuenta, por lo menos de las rodillas para arriba ¡el paraguas funcionó muy bien!
Amigo dice: que onda wey
"Y" dice: que onda, ¿que haciendo?
Amigo dice: ya cerrando el changarro, necesito ir por unos DVD al office max y tu?
"Y" dice: yo esperando a que pase la lluvia para irme, sigue lloviendo a madres por acá y no me quiero mojar
Amigo dice: no traes nave?
"Y" dice: Nop, acá vivo cerca del trabajo, pero en casos como este si que hace falta
Amigo dice: te doy un ryde wey, sirve de que me acompañas a ver una lap que me quiero comprar
Amigo dice: pero no la quiero cagar en cuanto a cual es la mas mejor :S, tengo miedo, teeeengo miedo :'(
"Y" dice: ¡Bambi!, te veo por acá cerca, por donde compramos la vez pasada las chelas
Amigo dice: vientos, ahí pasando la calle para que no te mojes paso como en media hora wey traigo el coche gris...
Media hora mas tarde...
jueves, 16 de julio de 2009
Rocio del sureste, segunda parte

Terminado el baño, salí de la regadera con pasos pausados, todavía adormilada y sin prisa. La apatía me hacía llegar al punto de la fiaca, no tenía las ganas del mundo para salir de casa - mejor me quedo a ver una película - pensaba, pero la conciencia es harto poderosa: lo había prometido, saldría y compraría esos afiches de Santa Claus, muérdago, renos y pinos nevados, al mismo tiempo registraba mis cajones algo con que cubrir mi desnudez, ese conjunto de ropa interior comprado para una de tantas salidas a Cancún con el fue lo primero que se asomó entre las prendas, pequeño, sugerente y suave, muy muy suave... - ¡de lo que te pierdes! - le decía a mi imagen en el espejo mientras me observaba y a la vez me animaba, - ¡Este no lo viste! -
Salí de la casa con nada mas en la cabeza que la monotonía, mi bolsa y un libro en la mano izquierda, una mente llena de preguntas, paradójicamente la distracción comenzaba con todo aquello de lo que necesitaba distraerme.
Por fin, al iniciar mi caminata en Mérida tras algunas horas de viaje repasaba mi lista de memoria cuando en mi bolsa una vibración y el tono caracteristico rompió ese repaso; Sonó el celular y la voz de mi jefe se escuchó: mis compañeras le habían dicho que yo estaría en esa ciudad y una persona que era la encargada de revisar los equipos con los que trabajábamos llegaría a Mérida por lo que, aprovechando que yo estaba ahí, necesitaba que lo llevara a Valladolid, donde comenzaría la revisión en toda la región, expliqué que me era imposible pues ya no contaba con automovil (el cual Daniel, mi exnovio me prestaba en algunas ocasiones para que yo viajase... ¡ahora entiendo porque!), a lo que me contestó que "el inge" rentaría uno en el aeropuerto para moverse durante toda su estancia en el estado "regreso gratis" pensé mientras respondía que aceptaba esa encomienda, me dijo que se comunicaría con el y que el punto de encuentro sería el parque santa Lucía a la una de la tarde, me quedaban 2 horas para hacer mis compras.
10 minutos antes de la hora, me dirigí hacia el lugar donde esperaría a esta persona, "playera blanca y pantalón de mezclilla azúl" eran las únicas características que mi jefe me había dado para identificarlo, tarea que no fue dificil al verlo con una refacción caracterísitica de los equipos que revisaría la cual traía a propósito para hacer mas facil la búsqueda mutua, puntual a la una de la tarde lo encontré y me dirigí hacia el.
El tipo era alto, moreno, ni gordo ni flaco, usaba gafas y parecía no haberse rasurado en tres días, de facciones varoniles y marcadas a pesar de verse cansado y desvelado, me parecía hasta cierto punto atractivo a pesar de verse no mayor de 26 años (debo confesar que como la mayoría de las chicas de mi edad, me gustan mayores pues se ven interesantes) "no es feo el huach", pensé, mientras me presentaba y le contaba todas las instrucciones que se me habían dado vía celular, su voz se escuchaba un tanto cálida, ¡lindo timbre!
Tras los formalismos de presentación, me ofrecí a invitarlo a comer a lo que el accedió gustoso, -los cacahuates que ofrecen en el avión no son suficientes- me decía mientras tomaba mis bolsas con los adornos navideños recien comprados y los guardaba en la cajuela junto con su refacción-credencial de indentificación, subimos al aumovil rentado y le indiqué el camino a uno de los restaurancitos que por experiencia sabía era bueno, para el era su segundo viaje a Mérida por lo que no estaba tan perdido en cuanto a que quería comer, ya en el auto se rompió un poco mas el hielo normal del encuentro de dos completos desconocidos mientras se platicaba de vanalidades: el calor del lugar, la duración del vuelo, la misión de su viaje, etc. Mientras tanto, no pude evitar el cruce de miradas dentro del auto, era tímido y pocas veces durante ese tiempo había visto sus ojos.
Ya mientras esperábamos la comida me preguntó si de verdad era de Yucatán, según el, no parecía de ahí por la tez y la estatura (mido 1.72 y no soy tan morena) y al mencionar lo que pensaba de los yucatecos: creía que todos somos bajitos, morenos y con rasgos característicos, le expliqué que mis padres eran "de fuera", mi padre jaliscience y mi madre michoacana, -además, la impresión es mútua- le respondía mientras le comentaba que esperaba toparme con el típico "huache", los dos reímos un poco, me parecía agradable y poco a poco me inspiraba confianza, le pregunté el porqué había llegado desde el sábado por la mañana si su trabajo comenzaría el día lunes, la visita al estado por placer fue su respuesta, era de los lugares que mas le gustaban en la república.
La plática se extendió por dos horas mas con temas como el trabajo y los puntos que cada uno envidiaba de las tareas del otro, -yo envidio tu lugar de trabajo- me explicaba al reiterarme el gusto por el sureste, -y yo, adoraría
conocer gente nueva cada que salgo a trabajar- contestaba mientras observaba el reloj, al darse cuenta del sutil gesto de prisa se ofreció a pagar mientras hacíamos cálculos del tiempo para llegar a Valladolid. Ya fuera del
restaurante, caminamos hacia el auto, con un poco de pena me preguntó si tenía prisa por llegar pues el quería invitarme una bebida, pensé un poco, vivo solo con una amiga, por lo que nadie me esperaba en esos momentos, así mismo recordé uno de mis objetivos por lo que acepté la invitación mientras mandaba un mensaje a mi amiga en el cual le indicaba que seguía en Mérida, de pronto me di cuenta de que me comenzaba a sentir bien después de mi trago amargo del tiempo en el cual solo me había dedicado a mi pena, quizá era la necesidad de sentirme mejor lo que me había hecho romper el hielo con "el inge" y aceptar su invitación para convivir antes de partir a Valladolid.
La primera ronda de cervezas llegó, la pregunta obligada por parte de el sobre la posible existencia de problemas porque yo llegara tarde llegó tras ella, le platiqué que no vivo con mis padres los cuales hace mas de 10 años
viven en Cancún, la casa donde habito es de su pertenencia pero comparto la misma con una chica de Campeche la cual trabaja conmigo, el por su parte vive en el distrito, al igual que yo, solo, sin mucho tiempo para convivir con
amigos por su trabajo, por lo que la única manera de socializar es durante un viaje y por eso procura aprovechar los fines de semana para conocer algo mas que el aeropuerto y las oficinas, observaba sus ojos, tenían cierta chispa y
las ojeras ya habían desaparecido, su boca además dibujaba una linda sonrisa, ya para la tercera ronda le platicaba sobre mi signo zodiacal y lo que se siente tener 29 años recien cumplidos el mes pasado, la cuarta ronda, ahora
con vodka y quina me hizo platicar mas sobre mi reciente rompimiento amoroso... ya sabía como era su mirada.
miércoles, 8 de julio de 2009
Rocio del sureste, primera parte

"Diciembre del 2004 llegaba y con el también llegaba la temporada de menos calor en la región, por fin el uso del ventilador ya no era tan necesario por las noches y solo se prendía para auyentar a unos cuantos mosquitos que despistados aparecían en estas fechas, despertaba de nuevo volteando a mi lado izquierdo, faltaba de nuevo su mano sobre mi cadera o sobre mi brazo y a mi me faltaba el sabor de su boca, "maldito infiel" pensaba para matar el "como te extraño" que antecedía, aún no me acostumbraba a la carencia de Daniel en el amanecer al inicio del fin de semana, aún con el calor extrañaba el suyo, me imaginaba mi semblante al despertar sintiendo su falta, comenzaba la lucha rutinaria entre el extrañarlo y guardarle rencor.
Mientras me preparaba para el baño repasaba mis pendientes, necesitaba comprar la despensa y también todo lo necesario para ir adornando la oficina aunque siempre se me haya hecho una tontería comprar imágenes de árboles nevados para festejar navidad; Doblemente tonto se me hacía comparlos en Yucatán con las temperaturas que alcanzábamos aún en invierno, aprovecharía para comprarme mas ropa, mas zapatos, algo mas para mi, quería y necesitaba consentirme.
Era el primer sábado de diciembre y había apartado esta fecha para hacer las compras de adornos necesarios en Mérida tanto de la casa como los encargos para los cubículos de mis compañeras de trabajo, además seguiría el consejo de Alicia, mi amiga y compañera de vivienda quien pensaba que caminar y mantenerme ocupada eran una buena terapia para que dejara de pensar en "el imbecil ese" o mi exnovio que hace un par de meses había ganado a pulso las dos primeras letras de este calificativo tras haberlo descubierto por sorpresa, en su domicilio conocido semidesnudo junto con una igualmente semidesnuda y conocida. Aún recuerdo esa sopresa para los tres: regresaba del trabajo y quería dejarle un presente por cuatro años de aniversario junto con una tarjeta y una invitación esa noche a mi recámara y a mi cuerpo para dejar que su imaginación volara, sería tan atrevida como siempre lo había sido y tan sumisa como el me pidiera que lo fuera, mi único límite sería su cansancio. Aprovecharía que el estaba en Mérida para dejar en su casa los regalos, su auto estaba ahí, pensé que algo se había complicado para el pero para mi sería la opotunidad de darle en persona lo que había planeado como sorpresa, la cual al fin se dió cuando lo ví a través de la ventana de la sala abrazado a ella, "su gran amiga", con los senos al aire y con la única prenda íntima que tenía del color favorito de el.
Aún recuerdo esa tarde cuando los descubrí, todavía siento como se fueron volando en instantes los planes de vivir juntos, de poner una tienda de ropa y 4 años de noviazgo, en esos momentos, me imaginaba que no era la primera vez que, según el, tenía que viajar a Mérida desde Valladolid para ´"atender unos asuntos". Aún dos meses después la frase "¡Rocio, eres una pendeja!" salía frecuentemente entre murmullos matizados con rabia de mi boca y las ganas de llorar de coraje todavía empapaban mis ojos, la autotortura no esperaba y llegaban a mi mente escenas de su rostro mientras hacíamos el amor, su sudor y su excitación, su torso desnudo, esa energía fundida en un abrazo, todo eso pero no conmigo, de nuevo recordaba a la zorra esa sin sostén, la imaginaba sobre de el, por petición de el, recordaba que mas de una vez recorrí de la misma manera la sala tras salir de la regadera después de refrescar nuestros cuerpos y calmar nuestro deseo de más... nunca funcionaba pues volvíamos a encenderlo semidesnudos, así tal cual los encontré, sabía entonces que interrumpía lo que tantas veces me tenía como la protagonista de esa escena de pasión... sin mi, con otra.
En ese lapso de auto flagelación no sabía como, pero algo me despertaba haciendo que inmediatamente ese mismo coraje me diera fuerza para recordarme el no llorar... ese era mi propósito: olvidar y seguir adelante... ¡como si fuera tan facil!, mi autoestima estaba tan por los suelos que me sentía no solo engañada sino tonta por dejarme engañar, las peores horas eran las de la noche, lo imaginaba con la otra, dándole las caricias que a mi me había dado, derramando su pasión y líbido, tocándola donde se que es bueno tocando, besando, lamiendo...quizá practicaba conmigo lo que con ella aprendía o viceversa, ¿Por cuanto tiempo fue así?, ¿Qué me faltó para que no buscara a otra?, preguntas que además de eco causaban dolor en mi cabeza..."
Mientras me preparaba para el baño repasaba mis pendientes, necesitaba comprar la despensa y también todo lo necesario para ir adornando la oficina aunque siempre se me haya hecho una tontería comprar imágenes de árboles nevados para festejar navidad; Doblemente tonto se me hacía comparlos en Yucatán con las temperaturas que alcanzábamos aún en invierno, aprovecharía para comprarme mas ropa, mas zapatos, algo mas para mi, quería y necesitaba consentirme.
Era el primer sábado de diciembre y había apartado esta fecha para hacer las compras de adornos necesarios en Mérida tanto de la casa como los encargos para los cubículos de mis compañeras de trabajo, además seguiría el consejo de Alicia, mi amiga y compañera de vivienda quien pensaba que caminar y mantenerme ocupada eran una buena terapia para que dejara de pensar en "el imbecil ese" o mi exnovio que hace un par de meses había ganado a pulso las dos primeras letras de este calificativo tras haberlo descubierto por sorpresa, en su domicilio conocido semidesnudo junto con una igualmente semidesnuda y conocida. Aún recuerdo esa sopresa para los tres: regresaba del trabajo y quería dejarle un presente por cuatro años de aniversario junto con una tarjeta y una invitación esa noche a mi recámara y a mi cuerpo para dejar que su imaginación volara, sería tan atrevida como siempre lo había sido y tan sumisa como el me pidiera que lo fuera, mi único límite sería su cansancio. Aprovecharía que el estaba en Mérida para dejar en su casa los regalos, su auto estaba ahí, pensé que algo se había complicado para el pero para mi sería la opotunidad de darle en persona lo que había planeado como sorpresa, la cual al fin se dió cuando lo ví a través de la ventana de la sala abrazado a ella, "su gran amiga", con los senos al aire y con la única prenda íntima que tenía del color favorito de el.
Aún recuerdo esa tarde cuando los descubrí, todavía siento como se fueron volando en instantes los planes de vivir juntos, de poner una tienda de ropa y 4 años de noviazgo, en esos momentos, me imaginaba que no era la primera vez que, según el, tenía que viajar a Mérida desde Valladolid para ´"atender unos asuntos". Aún dos meses después la frase "¡Rocio, eres una pendeja!" salía frecuentemente entre murmullos matizados con rabia de mi boca y las ganas de llorar de coraje todavía empapaban mis ojos, la autotortura no esperaba y llegaban a mi mente escenas de su rostro mientras hacíamos el amor, su sudor y su excitación, su torso desnudo, esa energía fundida en un abrazo, todo eso pero no conmigo, de nuevo recordaba a la zorra esa sin sostén, la imaginaba sobre de el, por petición de el, recordaba que mas de una vez recorrí de la misma manera la sala tras salir de la regadera después de refrescar nuestros cuerpos y calmar nuestro deseo de más... nunca funcionaba pues volvíamos a encenderlo semidesnudos, así tal cual los encontré, sabía entonces que interrumpía lo que tantas veces me tenía como la protagonista de esa escena de pasión... sin mi, con otra.
En ese lapso de auto flagelación no sabía como, pero algo me despertaba haciendo que inmediatamente ese mismo coraje me diera fuerza para recordarme el no llorar... ese era mi propósito: olvidar y seguir adelante... ¡como si fuera tan facil!, mi autoestima estaba tan por los suelos que me sentía no solo engañada sino tonta por dejarme engañar, las peores horas eran las de la noche, lo imaginaba con la otra, dándole las caricias que a mi me había dado, derramando su pasión y líbido, tocándola donde se que es bueno tocando, besando, lamiendo...quizá practicaba conmigo lo que con ella aprendía o viceversa, ¿Por cuanto tiempo fue así?, ¿Qué me faltó para que no buscara a otra?, preguntas que además de eco causaban dolor en mi cabeza..."
La edad para ser ridículo
Por la mañana de hoy, tuve que salir de la oficina por unas horas, la razón: un trámite en las oficinas de hacienda para cumplir con los impuestos (si, esos malditos impuestos), el dilema de siempre para decidir como llegar a estas oficinas se hizo presente de nueva cuenta y se resolvió como siempre ganando por mayor número de razones el peje bus (metrobus) tras necesitar desplazarme desde el sur hasta reforma, así que tras llegar al fondo de la segunda taza de café mañanero busqué mi tarjeta para poder abordar y me dirigí hacia la estación mas cercana.
Mientras me acomodaba entre los demás pasajeros, no pude evitar observar a una pareja de chicas que hiban sentadas en las primeras filas de la entrada al metrobus, las dos vestían de manera similar: pantalones negros, playeras alusivas a grupos punk (azul y obscura), el mismo estilo de peinado y ambas con zapatos de piso, platicando de lo aburrida que había sido la clase de la que habían salido entre otras cosas, me llamó la atención lo similares que eran sin ser físicamente parecidas.
Continué mi viaje buscando los mismos patrones en jóvenes de edades similares según mis cálculos (15 - 17 años) cuando para fortuna de mis estadísticas subió ahora un chico con la misma tendencia de vestimenta pero con algunos extras: la playera era rosa, lucía mas piercings en la cara que las dos chavas juntas y sus pantalones parecían ser de marca "exterminador de testículos", pensé entonces en las modas anteriores como los pantalones a la cadera y acampanados de los setenta y de regreso a finales de los 90, las playeras con estampados de los looney tunes vestidos "cool" de la misma década entre otras usanzas, también recordé como me vestía en esas fechas cuando era puberto y como se llegaban a vestir mis amigos sin encontrar un pasaje en el que me haya visto así... aunque para constatar esto último tendría que preguntarle a mis padres, quienes pueden tener otra percepción.
Recordé entonces unas palabras de uno de mis maestros haciendo alusión a un compañero que lucía un corte "de honguito" por esas épocas: "estás en la edad de ser ridículo" y automáticamente pensé que lo único que envidiaría de vivir como adolescente en estos momentos es la tecnología para captar imagenes y videos con la que ahora contamos, si la hubiese tenido no faltarían fotografías para recordar lo ridículo que era o éramos, porque de que hubo ridiculeces, ¡seguro que las hubo!
Por fin llegué a mi destino, hice el trámite necesario (extrañamente rápido, pareciera que hacienda trama algo y no nos quiere decir) y me dirigí de vuelta sonriendo cada que me topaba con algún puber tratando de llamar la atención con su manera de vestir y pensando a la vez en una definición de jovenes que en alguna ocasión escuché:
"jovenes son aquellos entes que buscan ser diferentes vistiéndose todos iguales"
Al fin y al cabo todos tuvimos nuestro momento para ser ridículos.
Mientras me acomodaba entre los demás pasajeros, no pude evitar observar a una pareja de chicas que hiban sentadas en las primeras filas de la entrada al metrobus, las dos vestían de manera similar: pantalones negros, playeras alusivas a grupos punk (azul y obscura), el mismo estilo de peinado y ambas con zapatos de piso, platicando de lo aburrida que había sido la clase de la que habían salido entre otras cosas, me llamó la atención lo similares que eran sin ser físicamente parecidas.
Continué mi viaje buscando los mismos patrones en jóvenes de edades similares según mis cálculos (15 - 17 años) cuando para fortuna de mis estadísticas subió ahora un chico con la misma tendencia de vestimenta pero con algunos extras: la playera era rosa, lucía mas piercings en la cara que las dos chavas juntas y sus pantalones parecían ser de marca "exterminador de testículos", pensé entonces en las modas anteriores como los pantalones a la cadera y acampanados de los setenta y de regreso a finales de los 90, las playeras con estampados de los looney tunes vestidos "cool" de la misma década entre otras usanzas, también recordé como me vestía en esas fechas cuando era puberto y como se llegaban a vestir mis amigos sin encontrar un pasaje en el que me haya visto así... aunque para constatar esto último tendría que preguntarle a mis padres, quienes pueden tener otra percepción.
Recordé entonces unas palabras de uno de mis maestros haciendo alusión a un compañero que lucía un corte "de honguito" por esas épocas: "estás en la edad de ser ridículo" y automáticamente pensé que lo único que envidiaría de vivir como adolescente en estos momentos es la tecnología para captar imagenes y videos con la que ahora contamos, si la hubiese tenido no faltarían fotografías para recordar lo ridículo que era o éramos, porque de que hubo ridiculeces, ¡seguro que las hubo!
Por fin llegué a mi destino, hice el trámite necesario (extrañamente rápido, pareciera que hacienda trama algo y no nos quiere decir) y me dirigí de vuelta sonriendo cada que me topaba con algún puber tratando de llamar la atención con su manera de vestir y pensando a la vez en una definición de jovenes que en alguna ocasión escuché:
"jovenes son aquellos entes que buscan ser diferentes vistiéndose todos iguales"
Al fin y al cabo todos tuvimos nuestro momento para ser ridículos.
jueves, 18 de junio de 2009
un año mas...
Una de las cosas que mas recuerdo de mi infancia son mis cumpleaños festejados por los padres, cuando me pongo a recordar aquellas cosas que conformaban esos festejos entre niños mudando dientes que sin importarles este hecho sonreían a la cámara codak portatil (esas de plástico negro rectangulares con flash cuadrado, sobre la misma) portando una serpentina color rojo, los pasteles de diversas formas (¡ah como recuerdo sobremanera ese en forma de barquito con su vela de número 6!) y las coca colas de envase familiar no puedo evitar un suspiro de nostalgia y alegría al pensar que a pesar de tener una infancia apretada fue feliz y endulzada con momentos como esos.
Desde esas épocas, los cumpleaños han sido desde menos emotivos hasta estresantes, los hay tristes como esos de epoca puberta, donde las hormonas están mas locas que uno mismo al pensar que todo el mundo está en tu contra, están los cumpleaños de escuela, en donde un examen puede ser tu único regalo, sin dejar atrás los cumpleaños locos y los primeros en donde una noche se resume al mejor regalo de tu vida.
Mis últimos cumpleaños han sido mas bien solitarios... de oficina, con uno que otro despistado que hace caso de los recordatorios en línea y te manda una "calurosa felicitación" virtual a través de un mensaje instantáneo o vía celular(¡algo es algo!), sin embargo; Esa sensación de soledad persiste... y me hace pensar que en realidad no tengo tantos amigos o tantos conocidos o simplemente no es una fecha que muchos recuerden, no se... de hecho me estoy acostumbrando a los cumpleaños solitarios, en donde el mejor detalle es un pingüino a manera de pastel atravesado con una velita y una sonrisa acompañada de un "¡me acordé!".
No es que sean malos, tampoco que sean los peores, simplemente es una manera diferente de percibir los detalles, de valorar lo que ya pasó durante otros años (como ese pastel en forma de barquito) y de pensar en que un ciclo mas de 365 días pasó dejando un año mas de experiencia, de recuerdos, de gustos, placeres, dolores y sinsabores... ese día a día que no vemos pero que termina pasando entre nosotros recordándonos que el conejo del país de las maravillas tenía la razón al celebrar el no cumpleaños, que el celebrar es meramente circunstancial.
Gracias a ti por darme el mejor de los regalos el día de ayer en mi cumpleaños: ¡tu cariño! Y ahí estaré, para dejar que las circunstancias hagan lo que se les de la gana y el día sea lo de menos... al fin y al cabo, ¡solo se trata de un año mas!
Desde esas épocas, los cumpleaños han sido desde menos emotivos hasta estresantes, los hay tristes como esos de epoca puberta, donde las hormonas están mas locas que uno mismo al pensar que todo el mundo está en tu contra, están los cumpleaños de escuela, en donde un examen puede ser tu único regalo, sin dejar atrás los cumpleaños locos y los primeros en donde una noche se resume al mejor regalo de tu vida.
Mis últimos cumpleaños han sido mas bien solitarios... de oficina, con uno que otro despistado que hace caso de los recordatorios en línea y te manda una "calurosa felicitación" virtual a través de un mensaje instantáneo o vía celular(¡algo es algo!), sin embargo; Esa sensación de soledad persiste... y me hace pensar que en realidad no tengo tantos amigos o tantos conocidos o simplemente no es una fecha que muchos recuerden, no se... de hecho me estoy acostumbrando a los cumpleaños solitarios, en donde el mejor detalle es un pingüino a manera de pastel atravesado con una velita y una sonrisa acompañada de un "¡me acordé!".
No es que sean malos, tampoco que sean los peores, simplemente es una manera diferente de percibir los detalles, de valorar lo que ya pasó durante otros años (como ese pastel en forma de barquito) y de pensar en que un ciclo mas de 365 días pasó dejando un año mas de experiencia, de recuerdos, de gustos, placeres, dolores y sinsabores... ese día a día que no vemos pero que termina pasando entre nosotros recordándonos que el conejo del país de las maravillas tenía la razón al celebrar el no cumpleaños, que el celebrar es meramente circunstancial.
Gracias a ti por darme el mejor de los regalos el día de ayer en mi cumpleaños: ¡tu cariño! Y ahí estaré, para dejar que las circunstancias hagan lo que se les de la gana y el día sea lo de menos... al fin y al cabo, ¡solo se trata de un año mas!
miércoles, 22 de abril de 2009
Hoy no solo me quieras
Hoy no solo quiereme, hoy necesito algo más que tu cariño, hoy te necesito a ti, te quiero a ti.
Entrégame esa parte escondida de deseo que estalla cuando se provoca, que cimbra cada uno de mis nervios cuando nuestros alientos se entrelazan.
Quiero sentirme acariciado entre los matices de tu boca, que tus manos me guien a donde tu cintura nace y a la vez mi razón muere, quiero perderme entre tus caderas mientras navego a la deriva por el valle de tu espalda.
Ansio ser la bandera de tus ansias, deseo calmar el mayor de tus deseos, quiero desvanecerte entre mis brazos ocupando mis caricias como armas, que seas mi presa antes de devorarte con una mirada que llegue mas allá de tu pudor.
Regálame ese susurro tan quieto y sutil que me hace volver hacia tus ojos cuando los mios aún están cerrados y mi aliento oculto en ti, hazme despertar para volver a soñar.
Muéstrame como revivir tras haber llegado a mi último aliento por un momento, hoy no solo me quieras...
Entrégame esa parte escondida de deseo que estalla cuando se provoca, que cimbra cada uno de mis nervios cuando nuestros alientos se entrelazan.
Quiero sentirme acariciado entre los matices de tu boca, que tus manos me guien a donde tu cintura nace y a la vez mi razón muere, quiero perderme entre tus caderas mientras navego a la deriva por el valle de tu espalda.
Ansio ser la bandera de tus ansias, deseo calmar el mayor de tus deseos, quiero desvanecerte entre mis brazos ocupando mis caricias como armas, que seas mi presa antes de devorarte con una mirada que llegue mas allá de tu pudor.
Regálame ese susurro tan quieto y sutil que me hace volver hacia tus ojos cuando los mios aún están cerrados y mi aliento oculto en ti, hazme despertar para volver a soñar.
Muéstrame como revivir tras haber llegado a mi último aliento por un momento, hoy no solo me quieras...
martes, 3 de marzo de 2009
Espejo
Como cada noche, después de revisar por última vez el correo, el camino hacia la habitación se hacía mas corto mientras mas pesados se hacían mis pies suplicantes por un par de sandalias, el aire frio además de despertarme momentáneamente me invitaba a tomar un poco de café mientras volvía un poco atrás en el apartado de las cosas sin importancia y me asomaba al diván mental de los recuerdos, ese diván que al igual que las cajas de zapatos de la infancia albergaba no solo los juegutes favoritos y las piezas extrañas encontradas casualmente que parecían sacadas de alguna nave extraterrestre, sino también aquellas cosas que por su simple belleza merecían estar en ese sagrado lugar a modo de reliquias tal y como ese lapiz color rojo brillante que no solo parecía el mas preciado de los trofeos, sino que recordaba además el felíz día que se le ganó al cuarto B en el partido del recreo.
así pues, tras asomarme en ese divan me encontré con ese espejo, fiel cómplice de las charlas conmigo cuando nadie mas me escuchaba y solo mi propia imagen lo hacía mientras copiaba mis gestos al hablar y mis expresiones al matizar dichas pláticas, las cuales evolucionaban cada día al ritmo de mis quejas, triunfos, fracasos y éxitos.
¿Como olvidar la primera vez que lo descubrí?, los nervios no solo llenaban el cuarto sino también mi cuerpo, la descición crucial en ese entonces: decir o no decir "me gustas"... ahí el complejo dilema que solo el se atrevía a escuchar mientras imaginariamente tomaba una postura fatídica señalando los peores escenarios al decirlo, recuerdo claramente cuando me atreví a preguntarle a esa imagen de mi yo enmarcada en plata y negro: "¿tu que me recomiendas?"
Desde esa vez lo frecuentaba seguido, no tanto como para considerarme un tonto hablando solo pero no tan distante como para no considerarme solitario, el espejo sabía lo que debería hacer, siempre tenía un buen consejo que dar, el secreto de la verdad absoluta parecía esconderse entre el y el muro celosamente, tan celosamente que nunca nadie lo movió para evitar que el secreto volara por la ventana de la habitación o se disolviera en el aire cual tímido espíritu sorprendido tras el mismo
Así también recuerdo que fue muchas veces fiel oyente de lo que de mi mismo llegué a pensar, frases como: "soy un idiota", "¿porque lo hice?", "me arrepiento" pudieron haber quedado grabadas entre su marco si no hubiese sido por ese trapo que le ayudaba a quitarse toda esa frustación mezclada con arrepentimiento cada fin de semana cuando lleno de todas esas frases combinadas con polvo lo hacían verse sucio... quizá por eso se vengana riéndose de mi cuando se lo decía... o quizá haya sido una señal para evitar que llegara a agobiarlo de nuevo con cosas que no le interesaban.
Poco a poco dejó de escucharme, no porque se hubiese hartado, sino porque cada vez me acercaba menos a el, como a un extraño lo miraba mientras me vestía o hablaba por teléfono, así mismo el me observaba indiferente cuando llegaba después de una fiesta o me quedaba a leer un libro en mi habitación... es probable que se haya dado cuenta que tenía mas cosas en la cabeza que platicar de nuevo y pedirle consejos.
A veces lo extraño y quisiera no solo charlar con el, decirle que no es la primera vez que lo rescato del divan de mis recuerdos y que me hace falta que me vuelva a escuchar, que se vuelva a reir de mi cuando le cuente que me siento un estúpido por alguna mala descición o desesperado por una mala época, que a veces es solo con el con quien platico... aunque siempre me gana el temor de que se burle al verme necesitado de toda su confianza.
Maldito espejo... necesitamos hablar largo y tendido
así pues, tras asomarme en ese divan me encontré con ese espejo, fiel cómplice de las charlas conmigo cuando nadie mas me escuchaba y solo mi propia imagen lo hacía mientras copiaba mis gestos al hablar y mis expresiones al matizar dichas pláticas, las cuales evolucionaban cada día al ritmo de mis quejas, triunfos, fracasos y éxitos.
¿Como olvidar la primera vez que lo descubrí?, los nervios no solo llenaban el cuarto sino también mi cuerpo, la descición crucial en ese entonces: decir o no decir "me gustas"... ahí el complejo dilema que solo el se atrevía a escuchar mientras imaginariamente tomaba una postura fatídica señalando los peores escenarios al decirlo, recuerdo claramente cuando me atreví a preguntarle a esa imagen de mi yo enmarcada en plata y negro: "¿tu que me recomiendas?"
Desde esa vez lo frecuentaba seguido, no tanto como para considerarme un tonto hablando solo pero no tan distante como para no considerarme solitario, el espejo sabía lo que debería hacer, siempre tenía un buen consejo que dar, el secreto de la verdad absoluta parecía esconderse entre el y el muro celosamente, tan celosamente que nunca nadie lo movió para evitar que el secreto volara por la ventana de la habitación o se disolviera en el aire cual tímido espíritu sorprendido tras el mismo
Así también recuerdo que fue muchas veces fiel oyente de lo que de mi mismo llegué a pensar, frases como: "soy un idiota", "¿porque lo hice?", "me arrepiento" pudieron haber quedado grabadas entre su marco si no hubiese sido por ese trapo que le ayudaba a quitarse toda esa frustación mezclada con arrepentimiento cada fin de semana cuando lleno de todas esas frases combinadas con polvo lo hacían verse sucio... quizá por eso se vengana riéndose de mi cuando se lo decía... o quizá haya sido una señal para evitar que llegara a agobiarlo de nuevo con cosas que no le interesaban.
Poco a poco dejó de escucharme, no porque se hubiese hartado, sino porque cada vez me acercaba menos a el, como a un extraño lo miraba mientras me vestía o hablaba por teléfono, así mismo el me observaba indiferente cuando llegaba después de una fiesta o me quedaba a leer un libro en mi habitación... es probable que se haya dado cuenta que tenía mas cosas en la cabeza que platicar de nuevo y pedirle consejos.
A veces lo extraño y quisiera no solo charlar con el, decirle que no es la primera vez que lo rescato del divan de mis recuerdos y que me hace falta que me vuelva a escuchar, que se vuelva a reir de mi cuando le cuente que me siento un estúpido por alguna mala descición o desesperado por una mala época, que a veces es solo con el con quien platico... aunque siempre me gana el temor de que se burle al verme necesitado de toda su confianza.
Maldito espejo... necesitamos hablar largo y tendido
viernes, 27 de febrero de 2009
Querido autor...
"Querido autor:
Ultimamente he notado con tristeza que divagas bastante, que piensas tanto lo que quieres y necesitas escribir que terminas dejandome a medias, esas ganas que a veces se notan en tus dedos teminan desvaneciéndose en la última bocanada del cigarro que fumas frente al monitor terminando en solo títulos y posts a medias que nunca publicas porque terminan por no gustarte.
También he notado cierto dejo de recuerdos y de emociones los cuales pareciera que solo buscas transmitirte a ti mismo, ni yo mismo los he entendido y eso que los tengo todo el tiempo
En todos los posts que tienes como borradores he observado algunas cosas que deberías animarte a citar y a compartirme, no para que se lean, sino también para dejarlas salir, ya que pareciera que te has quedado en este ciclo el cual me prometiste (claro, en una entrada a medias) salir y ásí dejar acá eso que a veces quisieras contar.
Te invito a cerrar las páginas de este ciclo, no siempre hay rachas buenas así como tampoco se puede andar con una sonrisa por la vida, simplemente sería irreal pensar que de todo lo bueno no se encontrará ni pizca de malo.
Anda, venga... ¿que te cuesta?
Atte: lo que de verdad si son mas que letras.
Ultimamente he notado con tristeza que divagas bastante, que piensas tanto lo que quieres y necesitas escribir que terminas dejandome a medias, esas ganas que a veces se notan en tus dedos teminan desvaneciéndose en la última bocanada del cigarro que fumas frente al monitor terminando en solo títulos y posts a medias que nunca publicas porque terminan por no gustarte.
También he notado cierto dejo de recuerdos y de emociones los cuales pareciera que solo buscas transmitirte a ti mismo, ni yo mismo los he entendido y eso que los tengo todo el tiempo
En todos los posts que tienes como borradores he observado algunas cosas que deberías animarte a citar y a compartirme, no para que se lean, sino también para dejarlas salir, ya que pareciera que te has quedado en este ciclo el cual me prometiste (claro, en una entrada a medias) salir y ásí dejar acá eso que a veces quisieras contar.
Te invito a cerrar las páginas de este ciclo, no siempre hay rachas buenas así como tampoco se puede andar con una sonrisa por la vida, simplemente sería irreal pensar que de todo lo bueno no se encontrará ni pizca de malo.
Anda, venga... ¿que te cuesta?
Atte: lo que de verdad si son mas que letras.
jueves, 19 de febrero de 2009
Sin mas que decir
...No sin antes pensar en decirte adios me quedé mudo, ¿para que gastar palabras en algo que simplemente no se arregla ni con todo el diccionario?, el simple hecho de pensar en decirte algo me hace pensar en la equivocación que invadía mis pensamientos queriendo así llegar mas allá de mis acciones, errare humanum est.
A veces es mejor no decir nada, el inerte silencio no solo es cómodo sino conveniente.
La experiencia una vez mas gana, no solo los paradigmas se hacen eternos, también los hechos que los generan.
Cuando no se tiene nada bueno que decir es mejor no decir nada... Y así me quede en silencio.
A veces es mejor no decir nada, el inerte silencio no solo es cómodo sino conveniente.
La experiencia una vez mas gana, no solo los paradigmas se hacen eternos, también los hechos que los generan.
Cuando no se tiene nada bueno que decir es mejor no decir nada... Y así me quede en silencio.
miércoles, 4 de febrero de 2009
De los difíciles días, el escéptico...
... Dentro del cuarto obscuro se podía ver la silueta de la joven sentada en el centro con apenas una vela como única luz, la flama hacía palidecer aún más su rostro entre las sombras de las viejas sillas y el camastro dentro de la habitación, su aspecto sereno contrastaba con lo triste del ambiente, un hombre entraba detrás de mi esperando poder conversar con la joven que al escuchar abrir la puerta dijo que se le estaba esperando.
El hombre, de actitud nerviosa y figura robusta se acercó lentamente mientras se frotaba las manos bajando los 3 escalones que daban al piso desde la puerta, el eco de sus pisadas irrumpía con el silencio de la habitación, su rostro, invisible entre la obscuridad seguramente mostraba la preocupación de quien se enfrenta a algo que no conoce, su traje obscuro hacía todavía más abrumadora la escena entre la sombras, respirando pesadamente se sentó frente a la joven tras su indicación.
- Una vez que comiences no hay marcha atrás, no puedo asegurar que salga pues ni yo misma estoy segura de que pueda salir- decía tranquilamente la joven -¡no importa, quiero saber, quiero ver porqué así!- alcanzaba a balbucear con un nudo en la garganta el individuo que, ya frente a la flama de la vela, mostraba un rostro sudoroso y una impaciencia mezclada con miedo en el mismo, el diálogo parecía tener sentido para ellos como si estuviesen planeando verse desde hace tiempo, no así para mi, que confundido intentaba adivinar de que hablaban mientras esperaba en el marco de la puerta, mi morbo y mi duda crecían con cada movimiento de la chica y con cada torpe balbuceo del gordo -Toma mi mano- dijo la joven al sujeto que temblando acercaba su mano izquiera hacia un lado de la vela frente a ella, quien la tomó y puso en ella un rizo de cabello, después se levantó y se colocó detrás del sujeto. La chica comenzó a susurrar mus despacio, mientras el hombre continuaba sentado frente a ella, inmovil, tan solo temblando por acción del miedo inminente que sentía, el susurro poco a poco aumentaba, era como un canto, a la ves dulce, a la ves grave, cortado en frases dificiles de pronunciar, la chica solo observaba la vela frente al sujeto, un aire frio se comenzó a sentir, lo sentí en la cara sin importarme, mi curiosidad me tenía atento a la escena frente a mi, - es ridículo- pensaba con el escepticismo que me caracteriza, -como puede haber gente que se sugestiona de esa manera- una sonrisa burlona estaba a punto de dibujarse en mi boca cuando sentí de nuevo el aire frio, esta ves mas intenso al mismo tiempo que la flama de la vela alcanzaba las manos de la chica que con los brazos extendidos sobre el hombre seguía susurrando, mientras este temblaba con mayor intensidad, ahora inconsciente, con un hilo de saliva pendiendo de su bocaza abierta, como si estuviera desmayado, el sudor en su frente goteaba sobre su pecho, el cual victima de espasmos hacía levantarle el torax ligeramente cada ves con mayor frecuencia.
-Ahora eres ella, observa bien, tienes sus recuerdos- decia la joven al hombre que había cesado de temblar y yacía sentado, agachado sobre su barbilla, pálido y respirando lentamente como animal moribundo, -puedes recordar lo que ella vió, saber lo que ella supo, pero solo recordarás una mínima parte y será parte de ti solo en algunos sueños, no puedes intimar en toda su alma- preocupado por la salud del hombre que parecía respirar cada ves con mayor dificultad me contenía a irrumpir preso de la espectación entre el asombro y la incredulidad, el hombre movía ligeramente solo un brazo, su cuello se observaba rígido, la joven se dirigió de nueva cuenta frente al sujeto y se sentó delante de el -Solo así puedo ayudarte, solo así puedes tu ayudarme a mi- mi cabeza era una madeja cada vez mas enredada entre las palabras y los hechos, un grito del hombre aturdió mis oídos mientras sentía como mi corazón se aceleraba víctima del susto y la adrenalina, el hombre con los ojos en blanco después de aquel alarido que cimbró el cuarto se desplomaba pesadamente junto a la vela, la cual se apagó luego del repentino despertar del invitado.
El cuarto se sentía todavía mas frio, a ciegas bajé torpemente los 3 peldaños que me separaban del marco de la puerta al piso, de la nada la vela se volvió a encender dejando al descubierto al hombre sacudiendo su cabeza mientras se levantaba del suelo, aturdido y a la chica sentada sobre una de las sillas de madera en una esquina de la habitación, el hombre, empapado en sudor y sin saber que había pasado solo atinaba a preguntar a la chica si había hecho algo -Lo que tenía que hacer- contestó al pobre gordo que parecía despertar de un mal sueño en una calurosa noche, -Solo recuerda que no todos los sueños son producto de tus recuerdos, también pueden ser recuerdos ajenos- el hombre todavía desconcertado caminó hacia la puerta, su mirada reflejaba incertidumbre y a la ves duda, un hilo de sangre asomaba de una de sus fosas, otro de uno de sus oídos, el cuarto se había vuelto de nueva cuenta cálido, la chica corrió una de las cortinas obscuras que cubrían una de las ventanas, me invitó a sentar junto a ella -Pasa, se que quieres saber que ha pasado con ese tipo- asentí mientras acercaba la otra silla, frente a la luz de la tarde que entraba por la ventana descubierta, saqué una grabadora y me dispuse a escuchar mientras mi lado esceptico se aferraba a cualquier explicación que pudiese llegar a mi cabeza en ese momento y mi lado humano me hacía sentir el mismo miedo que debió haber experimentado aquel pobre diablo cuando se le invitó a pasar mientras se frotaba las manos...
El hombre, de actitud nerviosa y figura robusta se acercó lentamente mientras se frotaba las manos bajando los 3 escalones que daban al piso desde la puerta, el eco de sus pisadas irrumpía con el silencio de la habitación, su rostro, invisible entre la obscuridad seguramente mostraba la preocupación de quien se enfrenta a algo que no conoce, su traje obscuro hacía todavía más abrumadora la escena entre la sombras, respirando pesadamente se sentó frente a la joven tras su indicación.
- Una vez que comiences no hay marcha atrás, no puedo asegurar que salga pues ni yo misma estoy segura de que pueda salir- decía tranquilamente la joven -¡no importa, quiero saber, quiero ver porqué así!- alcanzaba a balbucear con un nudo en la garganta el individuo que, ya frente a la flama de la vela, mostraba un rostro sudoroso y una impaciencia mezclada con miedo en el mismo, el diálogo parecía tener sentido para ellos como si estuviesen planeando verse desde hace tiempo, no así para mi, que confundido intentaba adivinar de que hablaban mientras esperaba en el marco de la puerta, mi morbo y mi duda crecían con cada movimiento de la chica y con cada torpe balbuceo del gordo -Toma mi mano- dijo la joven al sujeto que temblando acercaba su mano izquiera hacia un lado de la vela frente a ella, quien la tomó y puso en ella un rizo de cabello, después se levantó y se colocó detrás del sujeto. La chica comenzó a susurrar mus despacio, mientras el hombre continuaba sentado frente a ella, inmovil, tan solo temblando por acción del miedo inminente que sentía, el susurro poco a poco aumentaba, era como un canto, a la ves dulce, a la ves grave, cortado en frases dificiles de pronunciar, la chica solo observaba la vela frente al sujeto, un aire frio se comenzó a sentir, lo sentí en la cara sin importarme, mi curiosidad me tenía atento a la escena frente a mi, - es ridículo- pensaba con el escepticismo que me caracteriza, -como puede haber gente que se sugestiona de esa manera- una sonrisa burlona estaba a punto de dibujarse en mi boca cuando sentí de nuevo el aire frio, esta ves mas intenso al mismo tiempo que la flama de la vela alcanzaba las manos de la chica que con los brazos extendidos sobre el hombre seguía susurrando, mientras este temblaba con mayor intensidad, ahora inconsciente, con un hilo de saliva pendiendo de su bocaza abierta, como si estuviera desmayado, el sudor en su frente goteaba sobre su pecho, el cual victima de espasmos hacía levantarle el torax ligeramente cada ves con mayor frecuencia.
-Ahora eres ella, observa bien, tienes sus recuerdos- decia la joven al hombre que había cesado de temblar y yacía sentado, agachado sobre su barbilla, pálido y respirando lentamente como animal moribundo, -puedes recordar lo que ella vió, saber lo que ella supo, pero solo recordarás una mínima parte y será parte de ti solo en algunos sueños, no puedes intimar en toda su alma- preocupado por la salud del hombre que parecía respirar cada ves con mayor dificultad me contenía a irrumpir preso de la espectación entre el asombro y la incredulidad, el hombre movía ligeramente solo un brazo, su cuello se observaba rígido, la joven se dirigió de nueva cuenta frente al sujeto y se sentó delante de el -Solo así puedo ayudarte, solo así puedes tu ayudarme a mi- mi cabeza era una madeja cada vez mas enredada entre las palabras y los hechos, un grito del hombre aturdió mis oídos mientras sentía como mi corazón se aceleraba víctima del susto y la adrenalina, el hombre con los ojos en blanco después de aquel alarido que cimbró el cuarto se desplomaba pesadamente junto a la vela, la cual se apagó luego del repentino despertar del invitado.
El cuarto se sentía todavía mas frio, a ciegas bajé torpemente los 3 peldaños que me separaban del marco de la puerta al piso, de la nada la vela se volvió a encender dejando al descubierto al hombre sacudiendo su cabeza mientras se levantaba del suelo, aturdido y a la chica sentada sobre una de las sillas de madera en una esquina de la habitación, el hombre, empapado en sudor y sin saber que había pasado solo atinaba a preguntar a la chica si había hecho algo -Lo que tenía que hacer- contestó al pobre gordo que parecía despertar de un mal sueño en una calurosa noche, -Solo recuerda que no todos los sueños son producto de tus recuerdos, también pueden ser recuerdos ajenos- el hombre todavía desconcertado caminó hacia la puerta, su mirada reflejaba incertidumbre y a la ves duda, un hilo de sangre asomaba de una de sus fosas, otro de uno de sus oídos, el cuarto se había vuelto de nueva cuenta cálido, la chica corrió una de las cortinas obscuras que cubrían una de las ventanas, me invitó a sentar junto a ella -Pasa, se que quieres saber que ha pasado con ese tipo- asentí mientras acercaba la otra silla, frente a la luz de la tarde que entraba por la ventana descubierta, saqué una grabadora y me dispuse a escuchar mientras mi lado esceptico se aferraba a cualquier explicación que pudiese llegar a mi cabeza en ese momento y mi lado humano me hacía sentir el mismo miedo que debió haber experimentado aquel pobre diablo cuando se le invitó a pasar mientras se frotaba las manos...
miércoles, 28 de enero de 2009
Santuario
Entre acordes de guitarra saliendo de entre las bocinas del coche solo pensaba en los días aquellos, todo el tiempo transcurrido apenas unas horas antes parecían solo instantes perdidos entre ráfagas de momentos que pasaban fugaces en mi mente, "entre las calles azules... antes que todos despierten" interrumpían las bocinas mientras despertaba por momentos sumiéndome de nueva cuenta tras algunos segundos...
Lo único presente entre lo denso de mis pensamientos y efímeras trazas de razón eran esos ojos, aquellos que incluso sentía como seguían mirándome sin perder un solo gesto y que con solo un pestañeo no solo me hacían volar, sino perderme... casí como si solo una de tus miradas me llevara hacia esos días en los que la razón era un estorbo.
Luego de refugiarme entre el asiento y el volante por fin el sonido del encendedor avisando que se encontraba listo me despertó por completo, sintiendo ahora las ansias de seguir tus pasos y acercarme de nuevo hacia tus manos... y verte a los ojos, quizá solo así la catarsis que hace unos segundos me tenía paralizado terminaba con el ir y venir de imágenes como centellas.
Y es que casi por reflejo repasaba como instantes antes de perderte era yo quien no encontraba la manera de regresar a mi, atado a tu aliento y tu pecho teniendo tus manos por suaves cadenas y un carcelero formado por pasión y un dejo de coraje, esos que para mi solo eran instantes a cualquiera con noción le hubiese llevado meses recapitular... una eternidad comparado con lo rápido que volvían entre mis ojos y se perdían entre esos recuerdos.
Pensando en no errar mas al dejar que el hielo de mi miedo paralizara mis piernas y mis ganas de decirte cuantas veces podría morir sin ti opté por seguirte mientras sentía como el freno de tus palabras me hacían tragar saliva y enmudecer por un momento.
Al no poder más y tomarte de nuevo furtivamente para no dejarte ir, sentí entonces que lejos de apresarme me liberaba, poco a poco las palabras se hilaban una a una llegando a mi garganta pero sin poder pasar del nudo en ella, bloqueando mi respiración pero permitiendo que entre llanas frases te pidiera una última oportunidad para soltar el lastre de mis acciones por la borda, solo un último sueño y un último despertar.
el viento me repite tu nombre a cada instante;
la brisa de la noche me recuerda lo distante
De nueva cuenta interrumpían acertadamente las bocinas...
Lo único presente entre lo denso de mis pensamientos y efímeras trazas de razón eran esos ojos, aquellos que incluso sentía como seguían mirándome sin perder un solo gesto y que con solo un pestañeo no solo me hacían volar, sino perderme... casí como si solo una de tus miradas me llevara hacia esos días en los que la razón era un estorbo.
Luego de refugiarme entre el asiento y el volante por fin el sonido del encendedor avisando que se encontraba listo me despertó por completo, sintiendo ahora las ansias de seguir tus pasos y acercarme de nuevo hacia tus manos... y verte a los ojos, quizá solo así la catarsis que hace unos segundos me tenía paralizado terminaba con el ir y venir de imágenes como centellas.
Y es que casi por reflejo repasaba como instantes antes de perderte era yo quien no encontraba la manera de regresar a mi, atado a tu aliento y tu pecho teniendo tus manos por suaves cadenas y un carcelero formado por pasión y un dejo de coraje, esos que para mi solo eran instantes a cualquiera con noción le hubiese llevado meses recapitular... una eternidad comparado con lo rápido que volvían entre mis ojos y se perdían entre esos recuerdos.
Pensando en no errar mas al dejar que el hielo de mi miedo paralizara mis piernas y mis ganas de decirte cuantas veces podría morir sin ti opté por seguirte mientras sentía como el freno de tus palabras me hacían tragar saliva y enmudecer por un momento.
Al no poder más y tomarte de nuevo furtivamente para no dejarte ir, sentí entonces que lejos de apresarme me liberaba, poco a poco las palabras se hilaban una a una llegando a mi garganta pero sin poder pasar del nudo en ella, bloqueando mi respiración pero permitiendo que entre llanas frases te pidiera una última oportunidad para soltar el lastre de mis acciones por la borda, solo un último sueño y un último despertar.
el viento me repite tu nombre a cada instante;
la brisa de la noche me recuerda lo distante
De nueva cuenta interrumpían acertadamente las bocinas...
viernes, 16 de enero de 2009
I´ve got you under my skin
De nuevo ya es viernes, la semana voló literalmente, entre gripas, inyecciones, consejos y pláticas con "H", quien contagia las ganas de ser sexys, aunque ahora lo sexy sea mas confundido con lo corriente en la mayoría de las veces, para muchos es mas sexy el "perreo" del reguettón y las chicas con muy poca ropa que algo sutil y que despierte todos los sentidos a la admiración de lo verdaderamente sensual.
Que hay mas sexy que decir cantando "te tengo bajo mi piel" con un gran ritmo y bailando...
http://www.youtube.com/watch?v=RHLC-EimdAc
O simplemente diciendo al oído:
"tan profundo de mi corazón,
que eres realmente una parte de mi
te tengo bajo mi piel"
Interpretado por "LA VOZ", I´ve got you under my skin
Excelente fin
Que hay mas sexy que decir cantando "te tengo bajo mi piel" con un gran ritmo y bailando...
http://www.youtube.com/watch?v=RHLC-EimdAc
O simplemente diciendo al oído:
"tan profundo de mi corazón,
que eres realmente una parte de mi
te tengo bajo mi piel"
Interpretado por "LA VOZ", I´ve got you under my skin
Excelente fin
viernes, 9 de enero de 2009
Baby Elephant Walk
Finalizando la tarde, Para mi ya es fin de semana :D.
Una rola que se antoja para iniciarlo desde ahorita, total, son dos días de descanso (mientras no nos llame el jefe para decirnos que hay un problema).
Del padre del sound track, "Baby Elephant Walk", conocida por los rucos como "el baile del elefantito", Jazz de 1961
http://www.youtube.com/watch?v=6F__tHqwXx4
Hay una versión de Jim Horn muy buena, pero primero... la original.
Una rola que se antoja para iniciarlo desde ahorita, total, son dos días de descanso (mientras no nos llame el jefe para decirnos que hay un problema).
Del padre del sound track, "Baby Elephant Walk", conocida por los rucos como "el baile del elefantito", Jazz de 1961
http://www.youtube.com/watch?v=6F__tHqwXx4
Hay una versión de Jim Horn muy buena, pero primero... la original.
divagando...
Sin pensar en recordar cuando llegó lo pensado
olvidaba que al pensar, dificil era olvidar,
tarde era para dejar lo que ya había recordado
pensaba ahora en ya dejarlo para de nuevo olvidar
Pero ¿porqué remontar lo que ya se había dejado?
con suerte y de lo pasado, nada se vuelve a pensar
quizá para revivir lo que antes fue ingnorado,
reescribir lo ya borrado, lo imaginado ignorar
Raro el que de recuerdos recuerda solo lo bueno
lo malo quiere dejar, lo bueno para endulzar;
pensando que todo lo malo de repente fue un mal sueño,
lo bueno es que de lo malo, siempre hay un buen despertar
la verdad es que en lo bueno, siempre existe una mentira
lo malo de la mentira, es lo dificil de hallar
escondida no se cree, justo enfrente no se mira
la mentira de lo malo, hace lo bueno olvidar
olvidaba que al pensar, dificil era olvidar,
tarde era para dejar lo que ya había recordado
pensaba ahora en ya dejarlo para de nuevo olvidar
Pero ¿porqué remontar lo que ya se había dejado?
con suerte y de lo pasado, nada se vuelve a pensar
quizá para revivir lo que antes fue ingnorado,
reescribir lo ya borrado, lo imaginado ignorar
Raro el que de recuerdos recuerda solo lo bueno
lo malo quiere dejar, lo bueno para endulzar;
pensando que todo lo malo de repente fue un mal sueño,
lo bueno es que de lo malo, siempre hay un buen despertar
la verdad es que en lo bueno, siempre existe una mentira
lo malo de la mentira, es lo dificil de hallar
escondida no se cree, justo enfrente no se mira
la mentira de lo malo, hace lo bueno olvidar
martes, 6 de enero de 2009
Comenzando el año
Para muchos, 2009 no sera un año mas, sino "el año".
Para otros, este año no será diferente de cualquier otro pues puede deparar las mismas sorpresas, las mismas esperanzas o incluso los mismos sinsabores, en mi caso, como millones dejaré que las historias sigan tejiéndose siendo protagonista o antagonista según sea el caso, jugando o en la banca pero siempre dentro del juego y no solo como espectador.
No se si el destino de verdad ya esté escrito o cada quien se encargue de redactarlo, sin embargo creo que no podemos esperar que todo caiga del cielo, no basta con querer o esperar.
No solo es cuestión de cerrar ciclos anuales, sino de verdad comenzar uno nuevo. Al fin y al cabo el tiempo no nos preguntará si es momento de pasar la hoja, eso lo decidimos nosotros.
Hoy quiero comenzar con el pié izquierdo y pensar que derecho o izquierdo vale madres, que los gatos negros o blancos cruzando en el camino no dejan de ser simples gatos y que el número 13 además de propiciar el albur no deja de ser un número primo mas, total, si la suerte dependiera de amuletos los vendedores de los mismos no tendrían porque venderlos.
Mientras tanto, alegrarme el día con una cancioncita que me puso de buenas esta tarde:
http://www.youtube.com/watch?v=fPwulMaILNY
...Y sacudirme la flojera de comenzar un año mas con la esperanza de regarla menos.
Para otros, este año no será diferente de cualquier otro pues puede deparar las mismas sorpresas, las mismas esperanzas o incluso los mismos sinsabores, en mi caso, como millones dejaré que las historias sigan tejiéndose siendo protagonista o antagonista según sea el caso, jugando o en la banca pero siempre dentro del juego y no solo como espectador.
No se si el destino de verdad ya esté escrito o cada quien se encargue de redactarlo, sin embargo creo que no podemos esperar que todo caiga del cielo, no basta con querer o esperar.
No solo es cuestión de cerrar ciclos anuales, sino de verdad comenzar uno nuevo. Al fin y al cabo el tiempo no nos preguntará si es momento de pasar la hoja, eso lo decidimos nosotros.
Hoy quiero comenzar con el pié izquierdo y pensar que derecho o izquierdo vale madres, que los gatos negros o blancos cruzando en el camino no dejan de ser simples gatos y que el número 13 además de propiciar el albur no deja de ser un número primo mas, total, si la suerte dependiera de amuletos los vendedores de los mismos no tendrían porque venderlos.
Mientras tanto, alegrarme el día con una cancioncita que me puso de buenas esta tarde:
http://www.youtube.com/watch?v=fPwulMaILNY
...Y sacudirme la flojera de comenzar un año mas con la esperanza de regarla menos.
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