jueves, 26 de diciembre de 2024

Hasta siempre mi Guapa

  Lo siento de verdad.


Se que nunca podré recuperar el tiempo que perdiste conmigo, ni recoger todas tus lágrimas para contar una a una las penas que alguna vez por mi culpa sufriste, sin embargo; Quiero que sepas que siento en el alma todas las desilusiones que te hice padecer.

Siempre serás el mejor de mis recuerdos, la mejor de mis historias, el mas dulce de mis besos y la flor mas hermosa que tuve entre mis brazos. Nunca te apartaré del rincón de mi corazón donde te llevaré guardada hasta mi último respiro, con cariño y con recelo, para que nadie toque esa parte, que aunque pequeña dados mis años y mi historia, alguna vez fue la más importante, la mas luminosa, el faro de mi alma y la guía de mi vida.

Guardaré cada uno de tus besos, velaré por recordar cada una de tus sonrisas conmigo, atesoraré cada una de tus caricias en mi cuerpo y los cerraré con llave, ahí donde solo yo las pueda ver, sentir, escuchar. Esconderé bajo mi almohada el último de tus abrazos para cuando necesite sentirlo y la mas tierna de tus miradas para cuando necesite sonreír, la noche más apasionada para calmar las ansias al no tenerte a mi lado y la más dulce para mis desvelos... lo demás lo dejaré ir, a donde quiera volar, a donde tus alas lo quieran llevar, quizá mirando con tristeza su partida, pero sonriendo esperanzado a que llegarán a un lugar mejor.

Siempre serás lo mejor que tuve alguna vez, lo mas cercano a querer envejecer de la mano de alguien, lo mas lindo que guardo de mi pasado, el adiós mas triste de mi actual presente y el mejor de mis recuerdos en mi futuro.

Te amé, te suelto, te extrañaré, que seas la persona que ansías ser... ojalá, que te vaya bonito.

Hasta siempre mi Guapa.

miércoles, 25 de diciembre de 2024

Otra fase de mi duelo: El enojo

Estimado Yo incomprensivo, te escribe el yo comprensivo.

Espero calmar con esta carta toda la ansiedad que nos causa esta ruptura, sobre todo a ti. 

Entiendo tu frustración, la amabas, la amábamos, pero ha decidido seguir su camino sin nosotros, lo mejor que debemos hacer es darle el espacio que pide, hemos aportado a todo para que esto nos esté pasando, no dimos lo que su nuevo novio, este que conoció hace apenas dos meses, le da, no dimos el tiempo que nos pidió y sobre todo, no la hicimos sentir como la prioridad que ella debía ser para nosotros.

Es cierto que siempre buscamos que fuera nuestra pareja para toda la vida, nos vimos envejeciendo junto a ella, de la mano, con su amor, su comprensión, y todas esas cosas que ahora extrañamos de ella, sus palabras, su aliento, su sonrisa y esas atenciones que nos curaban el alma y nos hacían sentir queridos y cobijados por una mujer que, además de hermosa, era tierna y amorosa... Pero no se lo dijimos a tiempo y eso le dolió mucho, te invito entenderla tal y como yo la he logrado entender.

El 24 de diciembre nos mandó un mensaje, dejó claro que no nos quería lastimar, que pedía a Dios por nosotros a diario, por los dos para que estemos bien, por ti a pesar de toda tu incomprensión y por mi, quien le respondió por mensaje que también la extrañamos, que le deseamos todo lo mejor, que se merece lo mas lindo e intenso que está viviendo con alguien más, con esa persona que llegó a su vida y la llena de todas las atenciones que nosotros no le dimos por querer disponer de dos días para nuestras cosas, por caer en la rutina en la que caen las parejas que viven juntos, por trabajar y por querer crecer profesionalmente, le dijimos... bueno, le dije por mensaje que la soltábamos, que la amamos (bueno, yo la amo por comprenderla y saber que hemos fallado en esta relación, ¡Sabes que no puedo odiarla!) y que le deseo lo mejor con esa persona que ha llegado a su vida en el momento que mas lo necesitaba por no haberla puesto en la prioridad que merecía, le dijimos... ehm, le dije,  que merece dormir con esa persona maravillosa que ha venido a rescatarla de nosotros, que de corazón, ojalá viva intensamente este nuevo amor, también le he dicho que tú, ¡Con algunas omisiones claro!, me estás ayudando a superar las horrendas noches cuando la pensamos con alguien más, no quise profundizar en este aspecto, pues este proceso de ruptura también le duele a ella, me lo ha confesado: nos lleva dentro de ella a los dos (bueno, a mi por responderle de forma comprensiva claro) y no es que nos haya desechado, que eso jamás lo pensemos, así que, mi gemelo incomprensivo, debemos estar tranquilos porque ella está bien, nos desea lo mejor, pide a Dios por ambos, no nos desechó y sobre todo, también nos extraña, al final, le dije que ojalá algún día en unos meses, podamos vernos como viejos amigos, que nos dé oportunidad (o bueno, me de a mí, porque tu no la comprendes) de extrañarla y cerró la conversación mandando besitos después de desearnos feliz navidad, podemos estar tranquilos... bueno, ¡Yo al menos lo estoy! 

PD. se le ha notado algo incómoda cuando le mencioné lo de dormir con alguien más, creo que no debí hacer alusión a que ya sabemos que coge con su nuevo novio cuatro días después de que nos ha pedido sacar nuestras cosas de su departamento empacadas en bolsas de basura, ¡Pero hey!... es lo mas normal que pasa en las relaciones cuando alguien rehace su vida... ¡Comprendamos!, todo mundo lo hace y el sexo está implícito en el proceso de duelo de mucha gente, ella está sufriendo aunque no lo queramos creer, cogiendo y durmiendo con otro, pero yo se que es verdad que nos extraña.

Mi querido e ingenuo (por no decir tibio y pocos huevos) gemelo comprensivo, eres un pendejo.

Tal parece que toda tu razón gira en seguir sintiéndote la víctima que busca un ligero apapacho para sentirte mejor desde la esquina de la comprensión, para sentirte bien ante este dolor de nuestra ruptura con ella que, aunque no lo creas, desde el fondo de la incomprensión me duele mas a mí, es precisamente mi dolor ante las cuestiones que inundan mi parte de nuestra mente al no comprender, la que nos tiene a los dos demasiado pendejos y tristes. Te explico.

Ese nuevo novio, al que conoció hace apenas dos meses, nunca supo de nosotros, recuerda que solo era el compañero que, ante nuestro conocimiento, solo la pretendía pero al que ella jamás le daría entrada por amarnos a nosotros, el que la iba a dejar, el que la iba a traer y el que escuchó como se refería a nosotros dos seguramente como el ex, al que estaba superando, con el que hace meses no veía aunque estuviéramos como idiotas esperando a que llegara, ese que no le daba tiempo, que no la sacaba a pasear, que no convivía mas que con ella y aún así, no la tenía como prioridad absoluta por tener otras cosas que hacer, ese nuevo novio mi querido gemelo comprensivo, desde la primera vez que ella nos negó, supo perfectamente que decirle, como ganarla, que ofrecerle y por donde llegar cuando tu y yo, estábamos confiados en que solo era alguien más como tantos otros que la buscaban por ser tan hermosa, pero que a diferencia que los demás, este si le gustó y, aunque te duela en tu racionalidad, le gustó mas que nosotros. La primera cosa que jamás comprenderé, es porqué no nos dijo la verdad.

¿Te acuerdas cuando nos decía que llegaba tarde porque su jefe no se iba y el nuevo novio afortunadamente estaba en la oficina todavía y le daba aventón a casa para que la pobre no llegara sola?, ¿recuerdas cuando llegaste muy tarde y no tenías tus llaves y ella había ido a cenar con todos sus compañeros y, a pesar de que estábamos afuera como pendejos esperando, prefirió seguir con el mientras se nos helaban las nalgas en la fría banqueta? otra cosa que no comprendo mi tonto gemelo, es porqué nos seguía diciendo que nos amaba si desde ahí, 14 días después de conocerlo, ya estaba decidiendo que no quería seguir nuestra relación, ya era su decisión... y no era favorecedora para nosotros.

¿Te acuerdas de su fiesta de fin de año cuando llegó feliz al cerrar la puerta pero inmediatamente después de eso al vernos, frunció el ceño, comentó que ya dejaría de frecuentarlo pues ya había estado muy intenso este pretendiente diciéndole lo rica que estaba, pero que no era su tipo y que además se notaba que era de los que buscaba lo mismo con otras chicas, quizá aquí si me ganes y comprendas tú, porque cuando sabía que había competencia, decidió ir al gimnasio de su empresa después de años de no asistir a uno y además... lo compartió en su estado.

¿Recuerdas cuando después de hacer el amor comenzaba a platicar de él o cuando tras leer un mensaje en la noche y sonreír al leerlo te preguntó de la nada cuanto te medía a ti?, no hay peor ciego que el que no quiere ver... o la quiere ver comprendiéndola.

Por último mi tibio gemelo, no quiero recordarte el primer fin de semana que sabíamos estaría sola con él, solo 4 días después de habernos sacado de su casa y de su vida, viendo cuando dejaba de ver el celular desde las 8 de la noche y volviendo a verlo hasta la 1 de la tarde del otro día, cuando tu y yo, conocemos muy bien que pasaba cuando estaba con nosotros y lo último que miraba, era el bendito celular.

Al día de hoy, no comprendo desde mi remarcada naturaleza incomprensiva como es que alguien que dice sufrir por un duelo de ruptura puede aventarse tal maratón cogiendo con una persona que lleva tratando apenas dos meses, durmiendo ya con él, quizá en la misma cama en la que ambos lo hacíamos y venir a decirnos que no pensemos que nos ha desechado, que ella también sufre en este proceso, que nos lleva dentro (cuando claramente lo que único que tenía dentro en estos días fue a él) sin recordarte que nos dijo una y otra vez que no nos dejaba por este pretendiente, pero a los cuatro días ya habían pasado del cortejo a las posiciones, gemelo, de verdad no lo comprendo.

PD. Espero que la próxima vez que vuelvas a chillar por ella con las lágrimas que siempre sacas cuando la recordamos, te la imagines abrazada, durmiendo junto a él, quien se la acaba de coger en todas las formas en las que nosotros nos la cogíamos, en la misma cama que llevaste a su casa, esa en la que mirándote a los ojos te juró que jamás le daría entrada y que no pensáramos mal, que solo era uno más que la rondaba pero que era seguro lo que sentía por nosotros, donde también nos juró que no nos lastimaría (ya sé que te dijo que no lo quería hacer, pero lo hizo) y donde platicaba de su pretendiente después de haber hecho el amor con nosotros.

Te lo mereces por comprensivo pendejo.


La mañana

 

Con la mirada perdida, entre el llanto reprimido

Obstinado ante el dolor, renuente a no perderte;

Mas allá del ser que era, y en el que hoy me he convertido,

Oscuro es hoy mi sendero al querer volver a verte.

Tantas veces te fallé y seguía sin darme cuenta,

Entre la ilusión de lo hermoso de tenerte para mí

Estaba ciego de amor, mientras llegaba, turbulenta

Xenón se volvía el aire, a la hora de decidir.

Triste aquella mañana, cuando causamos heridas 

Raudas llegaban las frases, de enojo y de dolor,

Antes de solo pensar, la voluntad ya vencida,

Nos hacia dar el último paso cuando llega el desamor.

Opción no era seguir, cuando tu me confesabas

Me decías tener ya dudas de sentir amor por mí,

Así, aquella mañana, mi alma desesperada 

Reiniciar el tiempo buscaba y darlo todo para ti.

Imaginando siempre, que todo esto es un mal sueño

Es la hora de liberarte y aceptar mi realidad,

La misma que ahora sin ti, provoca tristeza, desvelos

... La misma que hoy me tiene, ahogado en mi soledad.


Maritica

Maritica nació en uno de los países mas hermosos que puede tener América después de México, en el seno de una familia normal, un padre estricto, una madre condescendiente y una hermana como cualquier hermana menor: indiferente a lo que los padres y la hermana pudiesen opinar de su vida, Maritica como hermana mayor aprendió a preocuparse por todos, teniendo entre sus responsabilidades cedidas, el consejo hacia su madre, el balance hacia su padre y el mediano consejo hacia su hermana... o a medias, pero esto siempre pasa entre los hermanos.

A los 26 años llegó a este país, movida por el amor y la aventura, tiempo después consideraba la suerte que tuvo al confiar ciegamente en lo segundo, todos sabemos que México no se caracteriza por ser un país de los mas seguros, mucho menos para mujeres hermosas... lo debo mencionar aqui: Maritica es hermosa como un sol, al menos a mi, me enseñó que en su país florecen las flores mas hermosas que puede ver alguien, con una piel tan suave como un suspiro y tan blanca y tersa como un pétalo de lirio, igual de delicado y níveo, lo mas hermoso de Maritica son sus piernas, o al menos eso fue lo primero que yo noté, sin embargo; su cuerpo es igual de hermoso que su alma, pero con mas curvas, tan sensual como un verano tibio, lleno de nubes, tan excitante como el preticor y tan perfecto como el vuelo de un colibrí, la mirada de Maritica es capaz de llevarte al cielo en un parpadeo y al infierno con otro, tan intenso y tan fugaz si ella quiere... aunque muchos morirían por llegar al cielo entre sus ojos, otros que hemos perdido media alma, sabemos que también es capaz de arrancarla con solo un pestañeo.

Maritica es fuerte y determinada, ha sobrevivido a grandes tormentas emocionales, desde su llegada a México y su desatino con sus relaciones, siempre ha encontrado la manera de renacer siguiendo solo el sueño de sentirse amada, renacer con su propia fuerza, entre lágrimas y dolor, Maritica ha logrado ser decisiva cuando no quiere algo, pero no es coincidencia la manera en que forjó ese caracter, sino sus desventuras con gente que no vale todo el amor que ella puede dar, desde quien la sigue lastimando cada que tiene oportunidad por el vínculo que tiene con él, gente que solo la ha mirado como novia trofeo y gente como yo, que no supo contener todo el amor que Maritica es capaz de dar, creyendo que una rutina diaria es suficiente para guardar un corazón tan grande, a alguien tan lleno de ganas de vivir, de disfrutar y sentirse plena, el último infortunio de Maritica fue fijarse en un alma rota y sin tiempo, sin manos suficientemente fuertes para no soltar, sin brazos tan amplios para abrazarla tanto como ella se merecía, sin tiempo para vivir a su lado. 

Sabe amar incondicionalmente, sabe entregar el alma, es fuego que no cualquiera domina, es tan apasionada como una aventura colegial y tan determinada como el mazo de un juez, pero al mismo tiempo es mas dulce que un beso de abuela y mas tierna que la mirada de una madre mirando por primera vez a su hijo, es tan encantadora como un libro del Gabo, cautiva desde su primera página y siempre quieres leer mas y mas... con la maravillosa sorpresa de que jamás la acabas de descubrir.

Te puede cuidar sin esperar que la cuides, te puede amar sabiendo que te ama mas que lo que tu puedes amarla a ella, te puede esperar una vida, pero también sabe decir adiós, Maritica es la sal de tus heridas si las abres frente a ella, por ella, Maritica sabe entregar todo y recibir migajas, pero no siempre y cuando termina, no hay vuelta atrás.

Maritica ahora es un sueño del cual no quería despertar, la droga que te han retirado y que te mantenía en ese trance donde el mundo no era un lugar gris como ahora, donde todo al rededor lastima sin sus manos atendiendo tus heridas, sin sus labios consolando tus imprevistos y su presencia aminorando el torbellino de la vida, Maritica también puede ser el despertar mas amargo a la realidad antes de ella, Maritica es a quién más amé en la vida, la mas hermosa flor que tuve entre mis manos y lo mas hermoso que me pudo haber pasado, mi lágrima más amarga, mi noche más triste y mis manos vacías, siempre mi historia y para siempre, la mitad que le falta a mi alma... mi razón para aprender a extrañar.


viernes, 20 de diciembre de 2024

Semana dificil

Ha sido una semana horrible, mental, física y emocionalmente, un declive que  iniciaría el jueves 12 de diciembre, aunque una de las partes de esta historia llevaba ya desde los primeros días de noviembre, evaluando una alternativa mas, alguien que pudiera darle todo lo que yo dejé pasar, o mas bien, lo que no está en mi alcance ofrecer, al final de cuentas, nadie da lo que no tiene.

El jueves 12 hablé con ella, tenía un festival al cual asistir, pero la fecha no ayudaba en nada, peregrinos, poco transporte y mucha distancia se combinaban para que desde inicio hubiese decidido no asistir, ahora que lo pienso con la cabeza fría, aunque el festival era sobre mi hija, debí considerar todas las aristas de este escenario para definitivamente cancelar mi asistencia, quizá hubiera sido todo diferente, quizá no hubiera... bueno, el hubiera no existe y solo estoy pensando en posibilidades mías, sin considerar las de ella.

Llegué al departamento el jueves por la noche, pensaba que podría salir a cenar con Maritica, podría ver quizá con ella una serie sobre el libro de García Márquez, platicar, simplemente estar juntos, siguiendo la aburrida rutina que podía ofrecerle con una mala racha económica de la que no he logrado salir y con el poco tiempo que puedo ofrecer debido a este trabajo absorbente al que estoy al día de hoy, atado, Maritica a las 8 pm mandó un mensaje preguntando si había logrado ir al festival de mi hija, respondí que no, me dijo que había salido a cenar con sus compañeros de trabajo y recordé fúrico la insistencia para que yo no llegara al departamento, reclamé por mensajes, poco a poco fui creando el ambiente al que ninguna novia quiere llegar cuando se está conviviendo con amigos y el pretendiente que aprovecha todo aquello que le han contado de ti, como si ya fueras historia, justo en esta parte, comencé a imaginar como platicaba Maritica sobre mí y como el pretendiente usó esto para saber que NO debía hacer y que debía ofrecer: mas tiempo, mas atención, convivir, salir, no rutinas, el mismo guión que siguió conmigo.

El veneno de los celos se sentía denso mientras avanzaba la noche, Maritica ya había dejado de responder mensajes, la noche avanzaba y yo seguía pensando en tantas y tantas cosas... pensaba en todas las veces que me había dicho que su tardanza obedecía a su trabajo, a que había salido con varios amigos, a que solo pedía aventones por conveniencia, pensaba que todo eso era mentira y en realidad la relación ya estaba consumándose con toda esa ventaja de prometer no ser como yo, no ofrecer lo mismo, decirle lo que quería escuchar: que sería opuestamente distinto.

dieron las 2:40 de la madrugada, ya era viernes 13 de diciembre y no me contuve mas, cansado por el sueño, lleno de celos y con la mente envenenada le marqué, "¿Donde estás? - pregunté con un "ahorita te digo" como respuesta, después de eso vinieron las excusas por mensajes, indicando que el alcohol y el mareo la habían hecho titubear y no saber que responder, días después las confesiones sobre esto fueron duras e hirientes: no quizo decirme con quien  estaba para no arruinar su relación con su pretendiente. ouch... se me acaba de salir una lágrima.

Agotado y derrotado intenté dormir, fue en vano, dieron las 7:40, noté que ella había despertado recién al verla en línea, muy triste e iracundo recogí mis cosas del departamento pues entendía que se avecinaba una discusión en la cual ambos saldríamos heridos, molestos, quizá lastimados no solo en lo verbal, sino en lo emocional, Maritica llegó unos minutos después, no me hizo caso, atinó a preguntarme si quería platicar, arremetí con ira a su pregunta, me confesó que se había pasado con el alcohol, después mientras avanzaba el reclamo, las confesiones llegaron, había pasado a los besos con él, estuvieron juntos en la misma fiesta, no quizo llegar, estaba contenta y lo que menos quería hacer era estar conmigo. Me acabo de dar cuenta que al escribirlo, sigue doliendo. Ese viernes 13 decidimos que era mejor terminar, yo cegado por la ira, ella convencida por lo que el ofrecía darle, por lo que demostraba en la emoción de una nueva relación, misma en la que yo fui mencionado pero solo como el ex, el ex con todos los defectos que lela ya NO quería, pero jamás con todas las cosas que la mantenían todavía con ella, al día de hoy me siento traicionado... Y es que es verdad, en muchas cosas fallé, pero jamás iniciaría pláticas con quien pretendiese iniciar algo negando a Maritica o mencionando los defectos que ella conozco, no solo hablo de amor, sino de lealtad, siempre le fui leal, en fin, creo que esto último está de mas.

Ese mismo viernes fue cansado para ambos, yo continuaba reclamando a Martitica, ella respondió con verdades a medias: no había llegado a mas con el esa noche por razones ajenas a mi, no por mi, como si no valiera el estar con ella, no buscaría nada con el... pero quizá, me llené de lo peor que le puedes dar a alguien que no quiere terminar una relación: Incertidumbre. la duda mata, esa noche de viernes viví la peor de mis catarsis en todas las relaciones en las que he estado involucrado, me daba cuenta de que me estaba doliendo mucho, de que no quería perderla, pero lo que mas dolía era el hecho de haberle pedido tantas y tantas veces que si se enamoraba de alguien mas, me lo dijera antes de que doliera, un domingo justo antes me llamó la atención que su pretendiente saliera a colación en una charla después de hacer el amor, ahora recapacito y recuerdo todas las veces en las que lo mencionó, las mentiras piadosas que me dijo sobre el y las verdades a medias que me había confesado.

El sábado le juré no tocar el tema, estábamos cansados. El domingo, tan solo unos días después de haber terminado nuestra relación, ya estaba en un paseo con el, el mismo lunes me preguntó si pasaría temprano por mis cosas, ya las había empacado, el paseo había salido excelente, ya había sido reemplazado por alguien mejor, ahora estorbaba.

El lunes asistí a su departamento por lo poco que quedaba, me dolió verla tan indiferente, me di cuenta que yo no era nadie ya en su vida, ya había dejado de ser el amor con quien quería envejecer y ahora solo era esa persona a quien ya no quería ver. nos dijimos adios.

Ojalá pudiera escribir que el dolor que me hizo sentir cambió mi percepción de ella, que la odio, que no podré personarle lo que me hizo, pero... es muy pronto, en este momento todavía quisiera que esto no hubiera pasado, siento que no la puedo dejar de amar, pienso que le pido que soy capaz de aceptar todo con tal de que no se vaya de mi vida, creo que soy un estúpido por pensar todo esto de alguien a quien ya no le importo en el plano sentimental, pero en este momento la mitad de mi alma está con ella, una cuarta parte no sabe a donde ir y solo la parte restante está conmigo. Ya no puedo escribir.

Querido YO:

Han pasado tantas cosas desde que dejaste de escribir en este portal... curiosamente un viernes 13, en mayo del 2011, recuérdalo, el 13 se repetirá en este relato. Te cuento:

En el 2012 ingresaste a trabajar a una institución gigante y te dieron un gran puesto, ¡Te fue muy bien en lo que respecta a patrimonio!, pero te costó mucho mas que dinero, costó amistades, salud y mucho amor de la que era (si, era) tu pareja, no me adelanto, pero de verdad cumpliste dos sueños dejando mas que media vida en tu camino. Compraste el coche que siempre soñaste en ese azul intenso, te sentías orgulloso de ti, de tus logros, tu ego creció...

En el 2013 viajaste mucho, visitaste Panamá en donde platicaste sobre como renovar procesos tecnológicos en operación, fuiste varias veces a California, conociste Atlanta y visitaste a Cesar por primera vez en Canadá, ¡fue un año increíble!, conociste a mucha gente, pero comenzaste a descuidar tu vida sentimental, se asomó por primera vez el fantasma del proveedor que tu crees, te hace valer, sacudió la puerta de una manera tan calmada que creímos, solo era un susurro, el ego ya no cabía en tu cabeza y se estiró tanto que te dejó calvo, dejaste de jugar y entrenar, subiste de peso y comenzaste a beber mas alcohol, llegaron muchas personas a tu vida que creíste, compensaban algunos vacíos, comenzaste a sentirte solo.

Del 2014 al 2015 terminaste de sepultar el poco cariño de tu pareja de ese entonces, como es tu costumbre buscaste una solución tardía y reactiva, te dieron una oportunidad y de alguna manera, le hiciste creer a ella que la mejor solución era quedar embarazados.

En el 2016, fuiste papá de una hermosa nena, que sigue siendo al día de hoy, tu motor de vida, pero de nueva cuenta, no supiste manejar lo bueno que llegaba a tu vida, te centraste tanto en procurar que nada le faltara a tu pareja y a la recién nacida, que les quitaste lo único que les hacía falta: a ti. En octubre de ese año, te quedaste solo por primera vez, en el sentido de fortaleza, de consejo y de vela, ella habló contigo y te hizo mención de los fallos, de las carencias de amor, de tiempo, de atención, te pidió que pensaras las cosas, tu mamá habló contigo y te pidió que renunciaras a esa institución que te exprimía todo, lamentablemente, la mascota que era la única que te hacía compañía falleció un 13 de noviembre y destapaste tu ira volcada en tu tristeza contra la mamá de tu nena, tirando todo al carajo, te saliste de la casa, te refugiaste de nuevo en la bebida y en el trabajo.

En el 2017, un sismo curiosamente te hizo sentir grande, hiciste muchas cosas importantes, pero te sentiste tan vacío que buscaste reconocimiento en los lugares equivocados, en el círculo incorrecto, hiciste algunos amigos en ese medio, fue un año gris, los papeles del divorcio llegaron con una depresión que no supiste manejar y te arrastró en un círculo de malas decisiones personales, te alejaste de tus padres, de los amigos de tu juventud, de tus excompañeros que te rogaban, te movieras a Querétaro con ellos, llegaste al grado de vivir en tu oficina justificándote con el mantra de que tu trabajo era importante, a tu ahora ex pareja no le quedó otra mas que definirte fechas y horas para ver a tu hija y castigos en caso de no cumplir, realmente te sentiste tan solo en un momento de ese año que pensaste en terminar con todo en una noche de viernes 13 con mucho whisky, pero te quedaste dormido. Esa noche sin darte cuenta tuviste la primera señal de que alguien te cuida mas de la cuenta.

En el 2018, te corrieron de ese trabajo que era tu vida, te sentiste insignificante, te arrebataron lo que creías ser, de nuevo lo que te hacía valer muy en tu conciencia, precisamente el 13 de diciembre de ese año. 

En el 2019, entraste a trabajar a una empresa pequeña, este año marcaría tu vida por dos razones: sería el reinicio profesional y conocerías al amor de tu vida: Maritica. Aunque no sería hasta un año después que ella sería relevante para ti, te costó mucho trabajo volverte a levantar, tirar todo ese ego ganado al ver que no servía en esta empresa, aprenderías a trabajar con gente muy joven, ese año mataron a 3 amigos tuyos.

En el 2020 estalló una pandemia precisamente el 13 de marzo, lduraría muchos meses, o que cambió muchas cosas, tu personalmente comenzaste a hacer caso al llamado de Maritica, el 17 de noviembre de ese año comenzaste una relación con ella, pasaron grandes cosas, volvías a nacer, despegaste a 1000 por hora, ¡Te sentías feliz por tener a alguien como ella a tu lado!, es una mujer excepcional que no solo te quería, sino que también te cuidaba... y eso a tus ojos no era normal después de tanto tiempo regándola con las parejas. Te sentiste extraño, sentiste que no era real y que en cualquier momento podría lastimarte como otras personas en tu vida, sin embargo decidiste correr el riesgo y aceptaste tener una relación, la que se convertiría en la mejor hasta el día de escribir esto de nuevo.

En el 2021,  cambiaste de empleo motivado por crecer después de dos años enfrascado en un puesto que demandaba actividades pero no prometía crecimiento. Al final, lo conseguiste, pero este empleo te mantuvo enclaustrado y lejos de sentirte pleno, aumentó tu depresión. En agosto, fuiste parte de la estadística de la pandemia, te viste afectado en tus vías respiratorias, tuviste miedo de morir, Maritica estuvo para ti, pero lejos de aceptar su amor y cuidados, volviste a dejar todo de lado, no supiste manejar el cariño que te ofrecía. De manera paralela tu padre empeorada en cuanto a su salud, comenzaste a vender todo lo que podías con tan de solventar los gastos, la depresión crecía y ahora también se asomaba la ansiedad.

El 2022 fue un año horrible, tu papá falleció, durante su enfermedad te acabaste tus ahorros, vendiste tus autos y en agosto de ese año, un accidente casi te quita la vida, perdiste el auto que tanto te costó comprarte, te corrieron de un empleo, estuviste 3 meses sin laborar, pero Maritica siguió contigo, paciente a tus tonterías y sobre todo, demostrando que estaba para ti... de nuevo, no lo pudiste ver, tu tristeza guardada y tu intención de no mostrarla te volvieron gris.

En 2023, el miedo a una relación te paralizó en varios aspectos, no te quisiste dar cuenta a tiempo, pero las tristezas acumuladas te volvieron gris, fuiste una carga emocional para mucha gente que te conoce, estas personas fueron alejándose poco a poco, pero no Maritica, ella daba la vida por ti, buscaba el amor a tu lado, te ayudó en varios aspectos mientras buscabas crecer y recuperarte, pero te quedaste estático, pensando en tu dolor, sumido en tu tristeza y reconfortado entre lo poco que podías ofrecer y lo mucho de lo que eras rodeado... la fuerza comenzaba a acabarse.

En 2024, el 13 de diciembre, perdiste a Maritica.

El viernes 20 de diciembre, una semana después de haberla perdido para siempre, volviste a buscar refugio al escribir. Descubriste a la mala que, si bien conoces a mucha gente, en realidad no tienes amigos que puedan ayudarte a superar un duelo, no tienes a quien recurrir para contar como te sientes y no hay quien pueda estar dispuesto a escucharte, caíste en la realidad de que la ÚNICA persona dispuesta a escucharte, llevaba tiempo enamorándose de alguien más, pero de nuevo, no te diste cuenta.

esta es tu terapia y la única manera de buscar consuelo a las aterradoras noches sin ella, tal y como cuando los recuerdos no te dejaban dormir hace años. Ahora, hoy 20 de diciembre, comienza tu día 1 entre letras y recuerdos de Maritica, a una semana de asimilar que la perdiste.

¡Bienvenido de vuelta!