Maritica nació en uno de los países mas hermosos que puede tener América después de México, en el seno de una familia normal, un padre estricto, una madre condescendiente y una hermana como cualquier hermana menor: indiferente a lo que los padres y la hermana pudiesen opinar de su vida, Maritica como hermana mayor aprendió a preocuparse por todos, teniendo entre sus responsabilidades cedidas, el consejo hacia su madre, el balance hacia su padre y el mediano consejo hacia su hermana... o a medias, pero esto siempre pasa entre los hermanos.
A los 26 años llegó a este país, movida por el amor y la aventura, tiempo después consideraba la suerte que tuvo al confiar ciegamente en lo segundo, todos sabemos que México no se caracteriza por ser un país de los mas seguros, mucho menos para mujeres hermosas... lo debo mencionar aqui: Maritica es hermosa como un sol, al menos a mi, me enseñó que en su país florecen las flores mas hermosas que puede ver alguien, con una piel tan suave como un suspiro y tan blanca y tersa como un pétalo de lirio, igual de delicado y níveo, lo mas hermoso de Maritica son sus piernas, o al menos eso fue lo primero que yo noté, sin embargo; su cuerpo es igual de hermoso que su alma, pero con mas curvas, tan sensual como un verano tibio, lleno de nubes, tan excitante como el preticor y tan perfecto como el vuelo de un colibrí, la mirada de Maritica es capaz de llevarte al cielo en un parpadeo y al infierno con otro, tan intenso y tan fugaz si ella quiere... aunque muchos morirían por llegar al cielo entre sus ojos, otros que hemos perdido media alma, sabemos que también es capaz de arrancarla con solo un pestañeo.
Maritica es fuerte y determinada, ha sobrevivido a grandes tormentas emocionales, desde su llegada a México y su desatino con sus relaciones, siempre ha encontrado la manera de renacer siguiendo solo el sueño de sentirse amada, renacer con su propia fuerza, entre lágrimas y dolor, Maritica ha logrado ser decisiva cuando no quiere algo, pero no es coincidencia la manera en que forjó ese caracter, sino sus desventuras con gente que no vale todo el amor que ella puede dar, desde quien la sigue lastimando cada que tiene oportunidad por el vínculo que tiene con él, gente que solo la ha mirado como novia trofeo y gente como yo, que no supo contener todo el amor que Maritica es capaz de dar, creyendo que una rutina diaria es suficiente para guardar un corazón tan grande, a alguien tan lleno de ganas de vivir, de disfrutar y sentirse plena, el último infortunio de Maritica fue fijarse en un alma rota y sin tiempo, sin manos suficientemente fuertes para no soltar, sin brazos tan amplios para abrazarla tanto como ella se merecía, sin tiempo para vivir a su lado.
Sabe amar incondicionalmente, sabe entregar el alma, es fuego que no cualquiera domina, es tan apasionada como una aventura colegial y tan determinada como el mazo de un juez, pero al mismo tiempo es mas dulce que un beso de abuela y mas tierna que la mirada de una madre mirando por primera vez a su hijo, es tan encantadora como un libro del Gabo, cautiva desde su primera página y siempre quieres leer mas y mas... con la maravillosa sorpresa de que jamás la acabas de descubrir.
Te puede cuidar sin esperar que la cuides, te puede amar sabiendo que te ama mas que lo que tu puedes amarla a ella, te puede esperar una vida, pero también sabe decir adiós, Maritica es la sal de tus heridas si las abres frente a ella, por ella, Maritica sabe entregar todo y recibir migajas, pero no siempre y cuando termina, no hay vuelta atrás.
Maritica ahora es un sueño del cual no quería despertar, la droga que te han retirado y que te mantenía en ese trance donde el mundo no era un lugar gris como ahora, donde todo al rededor lastima sin sus manos atendiendo tus heridas, sin sus labios consolando tus imprevistos y su presencia aminorando el torbellino de la vida, Maritica también puede ser el despertar mas amargo a la realidad antes de ella, Maritica es a quién más amé en la vida, la mas hermosa flor que tuve entre mis manos y lo mas hermoso que me pudo haber pasado, mi lágrima más amarga, mi noche más triste y mis manos vacías, siempre mi historia y para siempre, la mitad que le falta a mi alma... mi razón para aprender a extrañar.

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